10 TEMAZOS de artistas míticos que posiblemente no conocías


Easily – Red Hot Chili Peppers

Incluida en el álbum cumbre de los californianos, Californication, fue ensombrecida por el éxito de otros cortes del disco como “Californication”, “Scar Tissue” o “Otherside”. Probablemente no alcanzará el nivel de éstas, pero un estribillo contundente y la inconmensurable guitarra de John Frusciante la elevan a su liga. Una canción que si uno escucha con atención, no hay duda de que no pasará desapercibida.

MK Ultra – Muse

Que “Uprising” se convirtiera en la canción más conocida del álbum The Resistance y uno de los himnos por excelencia en el directo de la banda británica en detrimento de esta canción es poco menos que un delito. Tiene todo lo que hizo grande a Muse: Un riff guitarrero que se te clava directo en la cabeza, una historia interesante en torno a oscuras conspiraciones de la CIA y la inigualable voz de Matt Bellamy. Imprescindible.

Peace of Mind – Boston

Efectivamente. Boston escribió más canciones aparte del himno “More Than a Feeling”, y ésta en concreto también podría haber alcanzado el status de clásico sin ningún problema. Una canción hecha sin ningún tipo de pretensión que irradia alegría y buen rollo. Pasarás sin duda cinco minutos muy agradables.

Think About You – Guns N’Roses 

En verdad aquí podría ir cualquier canción del Appetite for Destruction, pero he acabado eligiendo ésta porque creo que te llamará mucho la atención la guitarra con menos distorsión que te sorprende de fondo en el estribillo con cuatro notas que casan como anillo al dedo con la voz de Axl Rose. Aparte, el riff potente marca de la casa de Guns N’Roses y una longitud adecuada (lo siento, seré un blasfemo pero “Sweet Child O’Mine” se me hace larguísima) la podrían haber convertido en un tema imprescindible en cualquier playlist de hard rock.

Ink – Coldplay

Probablemente sea la canción más conocida que aparece en esta lista, pero si tenemos en cuenta que temas como “Hymn for the Weekend” o “Adventure of a Lifetime” se han convertido en santo y seña de los británicos sin (siempre en mi opinión) aportar nada especial, el hecho de que esta pequeña maravilla que reúne los ingredientes que nunca debió abandonar Coldplay (esa melancolía calmada, esos sintetizadores que te acarician el oído…) unidos a una melodía de guitarra acústica que te sumirá en una atmósfera de armonía y paz que te forzará a desgastar el botón “replay” haya caído en un relativo ostracismo es poco menos que de juzgado de guardia.

Where Eagles Dare – Iron Maiden

Es la canción que abre el cuarto disco de Iron Maiden, Peace of Mind. Un temazo olvidado de los británicos en el que es obligatorio escuchar la versión que he compartido (aunque la calidad sea pésima) en la que oirás a Bruce Dickinson alcanzar con su voz registros que nunca ha vuelto a igualar. A ello se unen la adrenalina de las guitarras de Maiden y una batería muy interesante, que la convierten en una canción que debería ser fija en los conciertos de la Doncella.

Dirty Diana – Michael Jackson

Canción que mantiene el sonido funckero que no podría faltar si hablamos de los mejores días de Michael Jackson, pero un ritmo lento y un sorprendente sonido con más eco de lo habitual, dando la sensación de encontrarnos en una especie de auditorio vacío, crean una atmósfera inigualable con la mágica voz de Jacko de guía. Tema que en mi opinión debería figurar entre los cuatro o cinco temas imprescindibles en cuanto salga en una conversación la figura de Michael Jackson.

On a Plain – Nirvana

Otro ejemplo de canción condenada al olvido debido al éxito de otros cortes de su álbum. Aquí nos referimos a “Nevermind”. Un tema que es puro grunge con esa guitarra sucia, furiosa y la voz de Kurt Cobain destilando esa especie de apatía adictiva que sólo él conseguía.

Kite – U2

En este caso, era necesario adjuntar el vídeo con subtítulos y aclarar un poco el contexto de la canción. Fue escrita por Bono en una época en la que su padre se encontraba en estado terminal. Una canción preciosa, cantada e interpretada con una pasión y una sinceridad que llegan al alma.

The Great Gig in the Sky – Pink Floyd 

Aunque no se puede decir que esta canción sea una completa desconocida, sí que la considero tremendamente infravalorada. Al ambiente único, con tintes oníricos a veces que se crea con las canciones de Pink Floyd le añadimos una voz negra potente y desgarradora y tenemos una obra de arte, melancólica y con un sonido un tanto marginal que constituye un insuperable vehículo emocional para esos días en los que la suerte no está de tu lado.

FOTO: Rock The Best Music