Los 6 monguers típicos de la época festivalera


Queridos y queridas, ya ha llegado la temporada festivalera. Y con ella, los conciertos, la diversión y el alcohol… Pero sobre todo, la gente.

Una masificación multitudinaria de jóvenes y no tan jóvenes con ganas de desinhibirse durante unos días puede amargarte fácilmente un festival. A ese grupito de personas las llamaremos monguers.

Ahora bien, ¿quieres saber cómo detectar a un monguer y escapar a tiempo de él? Pues has caído en el artículo adecuado.

1. Los que se suben a hombros. Lo hacen en tu cara y en pleno concierto. Ser bajo es, para muchos, una desgracia con la que hay que lidiar, pero no intentéis arreglarlo justo delante mía. En la vida a veces se gana, y a veces se pierde.

2. Los que te ponen mala cara. Esas personas con malos humos que rechistan cuando comienzas a saltar y les “molestas”. Estas en un festival, no en el cine. Si no quieres que nadie te roce, te vas a tu casa y ves el concierto por Youtube.

3. Los que tocan la guitarrita en el camping. Aquí existen varios problemas. ¿Por qué tienen que ponerse a tocar música en un camping cuando a lo que vengo es precisamente a no escuchar música? Quiero dormir sin tener que escuchar a un tío cantando mal y sin saber tocar. Creo que no es mucho pedir.

4. Los meones. Siguiendo con los problemas de camping, no podía olvidarme de ese chorro de pis que suena en plena madrugada justo al lado de tu cara. Y sí, hablo de esa gente que mea prácticamente encima de tu tienda. Como si no hubiera servicios…

5. Los motivados de la vida. Acabando ya, también tenemos que recordar a ese fangirl/fanboy posturita. Joder, que vas a un festival, a escuchar MÚSICA, no vas a la Semana de la Moda de Milán. ¡Ah! Y no hace falta gritar una y otra vez el nombre de tu cantante favorito, no creo que escuche tu voz de entre 100.000 personas.

Sin desviarnos mucho del anterior tipo de monguer, nos topamos con esos obsesos de los carteles. No hace falta enseñar “Alex, dame tu púa” cada vez que mire hacia el público, que no veo leches. Yo te compro una con tal de que te calles.

6. Las parejitas. Esos odiosos seres que no son capaces de despegarse ni siquiera para ir a un festival con sus amigos. Les falta mucha autonomía, y eso se ve cuando el grupo de turno toca la canción más romanticona. El resultado son esos arrumacos y besos en tu cara.

¡Los besitos a la tienda de campaña o a un motel de mala madre, empalagosos!

Foto: Shock

  • BrunoSnow

    Hay gente que hace cosas que te molestan, pero esa gente está disfrutando y al parecer la persona que ha escrito este artículo es demasiado imbécil para disfrutar. Si te crees tan superior a los demás como para escribir esta vergüenza no vayas a lugares llenos de gente y quédate en tu casa oliendo tu propia mierda

  • Paula Ramos

    7) Los quejicas. Esos que no soportan ver a parejas besarse, como si les afectase, o esos que no entienden que vas a un festival a pasarlo bien y haciendo analogía de lo que dices en el punto 2, estás en el cámping de un festival, no en el cámping de tu pueblo. Si quieres dormir en paz y tranquilidad sin que nadie haga ruído ni toque un instrumento, te vas a un hotel.