#ApagaRockFM


Cuando el humor toca ciertos límites y deja de ser humor para convertirse en apología a la violación, por ejemplo, ya deja de hacer gracia. O así debería ser al menos.

El equipo de El Pirata y su banda, programa matinal de la emisora Rock FM, se lo pasó bien ayer gastando bromitas machistas y poniéndoles motes a las integrantes femeninas de The Mamas & The Papas:

– En 1993 Michelle Philips, “la rubita” de The Mamas & The Papas, era atracada a punta de pistola en las afueras de un restaurante de Hollywood. Hombre, yo atracarla no, pero secuestrarla dos o tres semanitas sí que la hubiera secuestrado.

– Pa’ tenerla cerca… sí, sí… guapa (entre risas)

– Y bueno, tal día como hoy de 1941 nacía la otra chica de The Mamas & The Papas, Cass Elliot, la “gordita”(…)

¿Lo de “la rubita” y “la gordita” era realmente necesario? Si hubiera sido al revés, si hubieran hablado de los componentes masculinos, ¿hubieran dicho “Denny Doherty el pelo casco”, por ejemplo? Porque yo creo que no, que habría sido solo “Denny Doherty”, sin añadidos ni decorados sobre su aspecto físico.

Pero no es este el tema que más me preocupa. Lo que me ha dolido, molestado, cabreado y llevado a escribir esto, ha sido ese “yo atracarla no, pero raptarla para tenerla cerca unos días, sí”. ¿Perdona? Ya me parece lo suficientemente repulsivo que alguien pueda pensar algo así, pero que encima no tenga ningún tipo de vergüenza de decirlo en un programa de radio ya me resulta vomitivo. No hay que ser una persona muy avispada para darse cuenta de cuáles son los intereses de ese supuesto secuestro, fruto de la imaginación de un pervertido en toda regla. Y fíjate que es a través de la radio, pero se ha visto cómo se les caía la baba desde ese “la rubita”.

Aun habrá gente que se lo tome a cachondeo. Yo, lo siento, pero no. Y menos sabiendo que, solo en España, una mujer es violada cada ocho horas, según el Ministerio de Interior.

Lo peor es que esto no queda aquí. El locutor sigue hablando acerca de Lita Ford, guitarrista principal de The Runaways, y comienza haciéndolo refiriéndose a ella como una “cría”, por meterse en el mundo de la música con 16 años. Lo sé, lo sé, solo somos lo suficientemente maduras y adultas para hacer algo cuando los hombres lo consideran oportuno.

Pero no ha sido ese “cría” la guinda del pastel, qué va. Más bien lo ha sido lo que comentan justo después. Ais… qué sería del hombre si no juzgara a las mujeres por su físico antes que por su talento. Hablando sobre Lita en el escenario, a quien el locutor ha podido ver en directo, no tenían otra cosa que decir que lo siguiente:

– Esta chica tiene una presencia en escena realmente impactante. Yo la vi en un festival en Bélgica (…) y era impresionante cómo llenaba el escenario. Una tipa rubia, tipazo increíble, muy alta… Y toca, ¿eh? Toca.

Mientras, se escucha a la otra voz diciendo: “buena presencia, claro”. Porque, obviamente, si no tenemos un cuerpazo al gusto del consumidor masculino, no podemos tener buena presencia en el escenario. No tenemos actitud, no llamamos a las masas, no vienen a vernos, no nos aplauden…

Y, sí, toca. Da la casualidad de que las personas que TOCAN la guitarra suelen ser guitarristas. Pero no, para este señor Lita Ford no es más que un bonito cuerpo, un objeto más que alegra su sucia mirada. Por eso se sorprende tanto cuando OH, DIOS MÍO se da cuenta de que, efectivamente, Lita Ford TOCA la guitarra. Es necesario recalcarlo, por si alguien no se creía que Lita al ser rubia, al ser alta, al ser mujer… sería capaz de guitarrear.

Ni siquiera se queda satisfecho con esto y decide, cómo no, hacer un recuento de todos aquellos hombres con los que Lita ha estado, como si tuviese importancia en su carrera artística y profesional.

Todo esto se comenta a partir del minuto 17, por si alguien quiere escucharlo.

Las palabras han tenido repercusión en las redes sociales, especialmente en Twitter, donde la gente ha mostrado su descontento con el hashtag #ApagaRockFM. Entrando en este pueden leerse los comentarios de oyentes que han decidido darle la espalda a la emisora. Por lo menos hasta que rectifiquen y cambien su manera de ofrecer contenido cultural.

Porque somos ya muchas personas las que estamos hartas. Hartas de que se juzgue a la mujer artista. De que se relacione su éxito y talento con su físico. De que se justifique que una mujer tiene “buena presencia” en un escenario por su cuerpo. De que se les trate y se les mire como simples objetos encima de una tarima. De que se les reconozca más por con quién han estado, en lugar de por lo que hacen o han hecho.

Ya basta de machismo en las artes. A ver cuándo queda claro que no es solo lugar para hombres.

FOTO: ARDENTOWL.COM