Discwoman: la voz de las minorías


“You can’t just talk about it, you have to do something,”

Con esta frase Frankie Hutchinson engloba por qué nació Discwoman. Probablemente no os suene de nada, no hayáis leído nada al respecto y os estáis preguntando “¿De qué coño me está hablando esta tía?” Pero para es estoy. Hoy os voy a presentar un proyecto nacido en Nueva York, un proyecto que tiene como objetivo cambiar el panorama falocéntrico en el que se encuentra la música electrónica.

Discwoman, es una plataforma, colectivo y agencia de booking creada por Frankie Hutchinson, DJ Emma Burgess-Olson y Christine Tran que representa e impulsa el talento de mujeres transexuales, cisgénero y genderqueer que quieren hacerse un hueco en la música electrónica. No es una novedad que la figura de la mujer en este género es minoritaria, y que datos como que solo un 10% de los line-ups lo conforman mujeres o que solo un 18% de los sellos discográficos las contratan no os sorprenda para nada. Los números no mienten, el papel de la mujer en este estilo vive una situación en la que reina el machismo y la fijación por la apariencia de lo que consideran el “sexo débil”.

El esfuerzo de estas tres artistas por la inserción de la mujer en la electrónica empezó en 2014 con la creación de un festival de dos días que tuvo lugar en septiembre de ese mismo año. Esto poco a poco se ha ido convirtiendo en lo que se conoce hoy en día como Discwoman. Han organizado eventos en más de 15 ciudades, han trabajado con más de 150 djs y productoras y cuentan con el apoyo de artistas de la talla de Sandunes, The Black Madonna, Star Eyes, Demian Licht o Nicole Moudaber.

Aunque, la principal preocupación de esta plataforma no solo es la situación de la mujer. Pues no solo hablan de género, también hablan de sexualidad, identidad y cultura. Como declaró Michelle Lhooq en una mesa redonda de PWRPLNT en la que fueron anfitrionas:

“Cuando hablamos sobre raza y feminismo, tenemos que recordar que el feminismo es diversidad, […] No hay un solo tipo de feminismo y esto hace que haya múltiples problemas; por ejemplo, todas las DJs “blancas” tienen el camino muchísimo más fácil que cualquier DJ de color, y por ello encontramos tanta complejidad multidisciplinar dentro de este movimiento.”

Todos los esfuerzos de este proyecto van enfocados a la inclusión de las minorías en la música. La perfecta representación de este problema, es que en la lista de DJs más pagados no aparece ni una sola mujer, y que las únicas féminas que salen en la lista de DJMAG son NERVO, Krewella y Miss K8. Esta situación es contra la que lucha Discwoman.

Paulatinamente, se están haciendo ver y medios como Forbes, Vice o Boiler Room les están dando voz organizando sesiones, escribiendo artículos sobre ellas, invitándolas a coloquios o incluso haciendo documentales. Es el ejemplo de la plataforma musical Smirnoff Sound Collective, que el día Mundial de la Mujer publicó este minidocumental de 12 minutos:

Y es que este movimiento nos hace plantearnos muchas cosas. Pero lo que primero se me viene a la cabeza cuando pienso en la aparición de Discwoman es: ¿qué ha pasado en la historia para que pase esto? Desde luego algo muy contradictorio. La música electrónica nació gracias a la comunidad negra y LGTBI y tras décadas de supuesta “evolución”, hemos excluido a sus creadores e impulsores de su propio ambiente. ¿No se supone que la evolución es cambiar algo a mejor? Incomprensible.

FOTO: Discwoman Website