¿El éxito hace los festivales o los festivales hacen el éxito?


En el actual panorama de sobreoferta festivalera y musical, una se cuestiona cuáles son los parámetros para que un grupo esté en la cima de un line-up.

The XX haciéndole sombra a Metallica en los Lollapalooza del próximo año, Two Door Cinema Club a Neil Young en el Mad Cool, etcétera. Estos son sólo algunos de los múltiples casos en que bandas sin tanta notoriedad ni trayectoria en la industria musical comparten cabecera de festivales con artistas que llevan más de treinta años en la música y cifras de ventas innumerables.

¿Qué lleva a un promotor de festivales a colocar un grupo como cabeza? Sí, la primera respuesta que le aparece a uno en la mente es “el éxito” pero este concepto es muy relativo y, además, hay casos en que no parece que el motivo sea éste. ¿Puede ser que el éxito a la banda le venga después de los festivales? A veces da la sensación que cada año se realiza por parte de los festivales una campaña indirecta de marketing con ciertas bandas para que estén en lo más alto de los carteles y aumente su notoriedad.

Desarrollemos esta hipótesis ejemplificándolo con dos casos para que se entienda mejor: el de Mumford & Sons y el de Foals. El cuarteto británico de neo folk (qué complicado eso de los géneros, ¿eh?) tocó por primera vez en el BBK Live en 2012 al principio de la jornada, con poca afluencia de público y sin ser un reclamo del cartel. Sólo tres años y un álbum después, se convirtieron en cabezas del festival y en uno de los conciertos con más afluencia de público del festival vasco desde sus inicios. Este sería un caso claro de que “el éxito hace los festivales”. Mumford & Sons en ni un lustro pasaron de ser una banda desconocida a tener su “I will wait” sonando en todo tipo de radios y llegando así a públicos muy distintos. Antónimo a este ejemplo se encuentra el de Foals. Sí, es cierto que esta banda amplió su notoriedad en 2015 con su álbum What went down pero… ¿su aclamo entre el público era tal para llegar a encabezar festivales de gran tamaño como Reading o BBK? Parece que en algunos casos haya una alianza invisible entre promotoras y medios para colocar una banda en lo más alto del panorama musical sin el soporte del público.

Igual deberíamos replantearnos nuestras incógnitas y no conjeturar sobre qué grandes grupos girarán el próximo año sino qué grupos serán dudosamente elevados a la posición de cabezas.

AUTOR: Elena Batllevell

FOTO: Wonderland Magazine