Extremoduro y la cuestión de la piratería


Extremoduro2

Ayer 25 de noviembre , sobre las 12 del mediodía la banda de rock Extremoduro colgaba un llamamiento tanto en redes sociales como en la web oficial del grupo. El comunicado era el siguiente:

Comunicaco-Extremoduro

Tras la filtración del cd y su acceso a las masas unos días antes de lo previsto, la banda ha decidido dejar claras las cosas. No solo culpa al empleado de la productora que lo filtró, Robe también arremete contra los medios y la guardia civil por anunciar estos – de manera falsa-, que la banda extremeña había denunciado el hecho.

Estoy 100% de acuerdo en esta acusación, pero lo que no me cabe aún en la cabeza es que, siendo esta una banda de pensamientos tan liberales, siga apoyando el modelo de mercado musical que se lleva siguiendo durante los últimos años. ¿Acaso no es la descarga online uno de los mejores métodos de publicidad para los artistas? ¿Para que la gente compre sus obras o para que, simplemente, le valga la pena pagar la tela que cuesta un concierto en la actualidad? Me encanta Extremoduro desde el primer día que los escuché y pensé que con el tiempo cambiarían de opinión respecto a este tema, pero parece ser que no. Es respetable.

Con esto no quiero aprobar una filtración días antes del estreno. Tampoco estamos cuestionando el hecho de que se deje de fabricar música en formato físico, sino el hecho de poder acceder libremente a ella. Y obviamente los 15€ que cuesta de media un cd recién salido al mercado, no representan un libre acceso a la música. Me parece este un hecho importante. Para mí como para muchos de los que me leéis, la música es una parte básica de mi vida. Esta configura en gran parte mi forma de ser y pensar, pues la música también es filosofía, literatura… Si siendo un renacuajo no hubiera empezado a descargar temas y temas de penosa calidad, infestando de virus mi – ex – ordenador de manera gratuita, probablemente no estaría aquí escribiendo. Tampoco tendría la misma pasión por todos los estilos musicales que llevo escuchando tanto tiempo y que a la larga, han ido abriendo mi mente con el paso de los años. La música es cultura. Y el que no lo asuma, que deje de leer Un Festival Por Dentro. Entonces me parece que, como tal, se le tendrían que presentar a la gente una serie de facilidades para llegar a ella. Si yo no hubiera tenido acceso al material de “Para todos los públicos”, de ninguna manera habría ido a comprarme el disco. No voy a comprar algo sin saber lo que es. Como diría Toni Mejías, de Los Chikos del Maiz, “Subirán tus ventas mientras tu mierda lo valga”. Y no dudo que así ocurrirá con Extremoduro. Pero esto, debería ser un dogma musical.

Todos sabemos que las discográficas se llevan la mayor parte del pastel, que los artistas deberían rascar bastante más, y que los consumidores de música cada vez tienen que vaciar más el bolsillo para acceder a la música, que en definitiva es una forma de cultura… Por lo tanto – ya se que no es una cuestión que se plantea por primera vez- parece necesario un cambio en la estructura de la industria musical y alcanzar un punto equidistante entre todas las partes en el que todos salgamos beneficiados. Pero lo que no se puede hacer es apoyar esta forma de mercado basada en la censura de la descarga, marcada por el ritmo de las grandes discográficas, SGAE… Sin que los propios artistas vean que desde dentro se les está manipulando como a marionetas. Parece que a Extremoduro esto les ha quedado claro, es perfectamente entendible que manden a todos a tomar por culo. No es para menos

Os dejo con uno de los temas que más me han gustado del disco.

“Voy buscando lo que quiero, averiguando a mi manera.

No me gustan los maderos, ni la gente con banderas.

Ni la virgen María. Ninguna ideología”… En una palabra, Extremoduro es libertad.

Foto: Lucía de Andrés