Hay más djs que personas


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Son muchos los emails que me llegan cada día al correo de contratación de Zoológico Club. Es casi cierto que últimamente hay mas deejays que personas. Antes todo el mundo quería ser futbolista, ahora todo el mundo quiere ser deejay
Pondría la mano en el fuego a que si pegase una patada a una piedra saldrían treinta de debajo de esta, se ha puesto tan de moda, que realmente el mercado esta saturado.

Esto es bueno y malo, y me explico:
Bueno por que se fomenta la innovación ya que cuesta mucho mas sobresalir cuando tienes como competidores a cinco mil deejays por ciudad que cuando tienes a 20, ¿lógico no?, esto también hace que el que sobresalga merezca la pena de verdad.
Malo porque esto ha hecho que realmente ser deejay no se valore, ¿por qué? Porque ahora mismo parece que ser deejay es la moda, que está tan al alcance de cualquiera que ha perdido la gracia. O sino decirme, ¿Cuántos amigos vuestros de repente son pinchadiscos?
Esto ha provocado, (y siendo españoles mucho más) que se recurra a la ley del mínimo esfuerzo para simplemente pronunciar las frases de “soy dj” “yo pincho“.

Si tuviera que elegir una respuesta corta a tu pregunta, me decantaría por una DIFERENCIACIÓN. Ya no sólo a la hora de hacer música o de cómo pincharla o la elección de los temas, sino también a la hora de escribir un email a una sala, a un promotor o a una productora de eventos. La forma de venderte y de hablar cuenta mucho. Los programadores de clubs y festivales somos personas que por norma escuchamos mucha música, trabajamos constantemente rodeados de música y, que muchos de los emails que recibamos sean simplemente un: “Hola soy iñigo y quiero pinchar en tu sala, ¿Puedo?” o “Hola llevo 3 meses pinchando y quería dar el paso a los grandes clubs podría hacerlo en el vuestro?” Sinceramente no son formas, o al menos os recomiendo a todos aquellos que estáis empezando que no sean parte de vuestras formas.

Por eso recomiendo;
Primero. Mantener una conversación consigo mismo en la que realmente el sujeto en cuestión se auto-analice y piense si realmente quiere dedicarse a la música o simplemente es un pasatiempo que sustituirá por el violín en años venideros.
Segundo. Una vez decidida que esa es tu meta, intenta diferenciarte del resto de millones de personas que escriben un email en la misma calidad que tú, y pregúntate, por qué a mi sí, y no a los otros.
Tercero (y más importante que nada). No mandes una sesión de mixcloud o soundcloud y ya. A día de hoy las sesiones se pueden preparar y variar mucho de lo que puedes llegar a hacer en tu casa que en una actuación en directo, por eso cuando abro el email numero 3000 y veo que alguien se ha molestado, en escribir bien, en mandar un vídeo, una pagina de Facebook trabajada con sus logos y su imagen, enlaces a todas su redes sociales, un par de fotos, un preskitt, o un vídeo de Youtube mientras pincha en directo, es cuando veo que ese chaval intenta profesionalizarse, y es cuando digo, GRACIAS.

GRACIAS por mostrarme algo que no sea el top 51 de Beatport, gracias por intentar entender a esa persona que está detrás del ordenador con sus cascos y lee correo por correo vacíos de interés (musical al menos), y más que entenderla, intentar impresionarla, que al fin y al cabo es de lo que se trata. Gracias por alegrarme el día. Por ir un poco más allá de lo que simplemente es “hacer lo que toca”, ser un poco mejor que el peor.

En definitiva, sincérate y piensa, si yo fuese el que tiene la decisión, ¿Realmente me contrataría?

Javier Ramirez | Zoologico Club