Justin Bieber o como pasar de ser un niño rata a molar


Justin Drew Bieber nació en London, Canadá en 1994 sin una figura paterna. Su madre lo crió y fue ella quien le ayudaría a despertar todo su talento. Desde muy pequeño comenzaría a destacar en múltiples disciplinas musicales demostrando sus dotes como “niño artista”.

A la edad de 14, Scott Brown le descubriría accidentalmente en Youtube. En ese justo momento comenzaría una de las carreras más meteóricas de la historia de la música. Se convirtió en su mánager y le conseguiría un contrato con el sello discográfico Braun y Usher, Raymond Braun Media Group.  Island Records también le ofrecería una grabación.

Al año siguiente publicaría su primer sencillo. “One Time” supuso un bombazo estableciéndose entre los top 10 de más de una treintena de países por todo el mundo.

My World supuso su primer álbum, muy alabado por la crítica, algo que fue ratificado en 2010 por la archiconocida “Baby” – la canción con más “no me gusta” de la historia de Youtube- . Como bien sabes, el resto ya es historia…

Tras Baby, vinieron Under the Mistletoe, Believe, Journals y Purpose, este último estrenado el año pasado. El cambio de estilo ha ido de la mano de la edad de la ahora veinteañera estrella.

kidschoiceawards2010tcmcd3rfiezx

Todos sabemos que es más probable tomarnos con alguien que no conozca a Jesucristo antes que a Justin, pero ¿Hasta qué punto llega su fama? ¿Ha sido más odiado que amado, o viceversa?

Volvamos a “Baby”. Aquel melenudo guitarrista/bailarín atraía a las manadas de niños chicos de miles en miles. Desde entonces, su música ha sido todo un vaivén de estilos. Por aquellos tiempos su dulce voz era el centro de todas sus canciones, a las que se acompañaba con ritmos pegadizos más bien pastelosos y cansinos. Repetitivo o no, el joven comenzó a desatar el “asco” por parte de un gran sector de la música. De esta forma podías encontrar a los que odiaban a Justin y los que lo amaban (he de decir que yo me encuadraba dentro del primero).

Pero el chaval supo remediar aquellas odas a las canciones de público fácil y se puso manos a la obra. El primer paso, Believe, sería una intentona fallida. Con la introducción de nuevos elementos electrónicos parecía una versión en solitario de los One Direction. Pero bueno, las intenciones estaban ahí.  Ejemplo de ello es la mismísima “One Life” o “HearthBreaker”, canción con la que abre el disco.

justin-bieber-2015-no-background-billboard-650

Finalmente, y hace tan solo un años, en 2015, el rubio canadiense publicó Purpose. Cosas de la edad o no, el disco estaba lleno de una música más madura (tampoco digo que sea lo mejor del mundo).  El uso de sintetizadores combinado con ritmos RnB han sido totalmente trascendentales en sus nuevas canciones.

Sin ir más lejos, solo hay que señalar las famosas “What Do you mean?”, “Sorry”, “Love Yourself”, o mi preferida, “Children”.

Sin dejar de ser música joven, su estilo se ha encaminado hacia un público de una edad mucho mayor.  El cambio de productora, o tal vez sus colaboradores y asesores – Skrillex o Diplo – tengan algo que ver.

Este cuarto disco de estudio ha supuesto un punto de inflexión tanto para sus seguidores como detractores. Según Metacritic, su puntuación es de 93/100, mientras que la revista Billboard de brindó tres estrellas y media sobre cinco.

Entre tanto, un sinfín de polémicas. Sin ir más lejos, hace tan solo unos meses nos hacíamos eco de su discusión con Selena Gómez en Instagram. Tampoco podemos olvidar su arresto hace un par de años en Miami tras haber conducido bajo la influencia de las drogas con su Lamborghini amarillo mientras participaba en una carrera ilegal.

maxresdefault2

Sea como fuera, Justin Bieber se ha convertido en un icono de referencia en la música moderna. Ha roto todos los récords para convertirse, muy probablemente, en el artista más famoso del siglo XXI, guste o no. Ha sabido reinventar su música acorde con los tiempos que corren sin fallar en el intento, y eso no pasa desapercibido.

Ahora la pregunta es, ¿Qué es lo que le deparará el futuro durante los próximos años al joven canadiense que aparecía tocando la batería en aquellos borrosos  y antiguos vídeos de Youtube?

Fotografía: TV Azteca Pública, Justin Bieber Argentina oficial y Zimbio.

  • maqstream

    La puntuación de Metacritic es de 63, no 93. Pero fuera del puntual error, yo estoy bastante de acuerdo en todo, excepto en que ‘Believe’ fue un intento fallido. No llegaba a la calidad que se puede apreciar en ‘Purpose’, pero es un disco más disfrutable que la media del pop adolescente actual.