La creatividad en la electrónica sigue a la orden del día


Este agosto ha estado cargadito de nuevos lanzamientos, pero muchos de ellos han pasado desapercibidos. Suele pasar cuando el artista no responde a las exigencias básicas de todo éxito comercial, pero siempre hay ciertas personas que están ahí para recibir esa nueva música, más “escondida”, con los brazos abiertos.

Muchas veces nos quejamos de la falta de creatividad y originalidad en la música, pero, ¿de verdad hay escasez o es que no encontramos cosas creativas porque no nos paramos a indagar un poco más? Ayer mismo compartí en Facebook un gif con dos relojes haciendo referencia a la creatividad musical. Y en este caso, a la electrónica. Uno de los relojes llevaba debajo la etiqueta “underground”, en él las agujas giraban a una velocidad vertiginosa, y en el otro, bajo la etiqueta de “EDM”, las agujas se quedaban estancadas entre las 4 y las 8 (ma’ o meno’).

¿Por qué digo todo esto? Porque quisiera hablar de un álbum en concreto que salió el 5 de agosto y que identifiqué rápidamente con ese atrevido gif: The Disco’s of Imhotep de Hieroglyphic Being.

Jamal Moss es el erudito que se esconde bajo ese nombre artístico, es de Chicago y siempre ha centrado sus producciones en la electrónica experimental, acogiendo fuertes influencias del techno, el acid e incluso del jazz. Su carrera artística se ha construido a partir de ideas futuristas, queriendo ir un paso más allá de lo que suelen ir la mayoría de artistas.

Su último álbum, The Disco’s of Imhotep, como su nombre indica está dedicado a Imhotep, el primer arquitecto –reconocido– de la historia. Egipcio y cercano a las altas esferas, tenía sabios conocimientos en medicina y curandería. Pero, ¿por qué Moss le dedica su álbum a esta figura histórica? Aquí viene lo interesante del tema.

El productor manifestó, cuando publicó su nuevo álbum, que a día de hoy se considera la música electrónica como un estilo puramente de baile, ligado únicamente –por la mayoría de personas– al entretenimiento. Y no miente, ya que se sigue pensando en esta como una música que solo puede entenderse y aceptarse en un contexto festivo: “We have been made to believe that electronic sounds are just for movement, Enlightenment and entertainment purposes, but it’s much more…” (“Nos han hecho creer que los sonidos electrónicos solo tienen propósitos de movimiento, Ilustración y entretenimiento, pero es mucho más…”)

Hieroglyphic Being le dedica su nuevo disco a Imhotep porque quiere que el público lo tome como una curación espiritual, como sonidos medicinales, algo más individual y filosófico, y no tanto como una música para compartir en colectividad en un ambiente de diversión como suele hacerse.

The Disco’s of Imhotep lo forman nueve canciones y cientos de sonidos curiosos y particulares con los que no es difícil dejarse llevar. Así que, si alguien se anima, puede encontrarlo disponible en Spotify.

Todo el sermón del gif de antes era para recordar que, efectivamente, la creatividad en la electrónica sigue a la orden del día y que las agujas giran y giran sin parar. Y Moss es solo uno de entre tantos y tantas artistas que lo demuestran. Simplemente hay que saber buscar y dedicarle un poco más de tiempo. Pero, ¿acaso hay algo más bonito que entregar horas de tu vida a la música?