Música de Cine: Pulp Fiction


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Y en una etapa en la que a Hollywood parecían habérsele a acabado las ideas, llegaron Vincent Vega, Jules Winfield, Butch Coolidge, la señorita Mia Wallace y también las sobredosis de heroína y un nuevo concepto de BSO en el que ya no se percibía la música como un acompañante de las escenas, sino como un protagonista más de la historia. Fue allá por el 94 cuando un jovencísimo Tarantino (sólo tenía 26 años) dejaba helados a crítica y público ante ese derroche de originalidad y exceso llamado “Pulp Fiction”.

Tarantino escogió personalmente las canciones que integraron la que, posiblemente, sea una de las mejores bandas sonoras de la historia. Empezando con el famoso “Misirlou”: una canción griega de compositor desconocido. Aunque la versión que aparece en la película es la interpretada por Dick Dale & The Del-Tones (banda que popularizó el surf rock) y que, más tarde, allá por el 2005, el grupo Black Eyes Peas añadió como parte del tema “Pump it”.

Y esto sólo acaba de empezar. Encontramos en el film, además, pequeñas joyas como el famoso baile de Vincent y Mia en el Jack Rabbit Slim’s al son de los acordes de “You Never Can Tell”, tema de Chuck Berry, considerado como uno de los temas más existosos e influyentes artistas del rock and roll de la historia, conocido también por el tema “Johnny B. Good” que ocupa el séptimo lugar en la lista de “Las 500 mejores canciones de todos los tiempos” (según los Rolling Stone, eso sí).

Seguimos avanzando entre diálogos rebosantes de humor negro y una estética muy pop hasta que Mia Wallace decide reproducir “Girl, you’ll be a woman soon” y ponerse a bailar (sí, en Pulp Fiction se baila mucho y muy bien). El tema, en esta ocasión, interpretado por Urge Overkill es, en realidad, una versión del original de Neil Diamond, que está considerado como uno de los más prolíficos cantantes americanos debido a la gran diversidad de géneros musicales que encontramos en su discografía: rock, folk, pop, country, gospel, jazz, reggae… Como dato curioso, Tarantino, en medio de un bloqueo creativo, escuchó en una tienda la versión de Urge Overkill y quedó tan impresionado que decidió escribir la escena que terminó convirtiéndose en un icono del cine.

Otros temas destacables de la película son “Jungle Boogie” de Kool And The Gang, “Bustin’ Surfboards” de The Tornadoes, “Son Of A Precher Man” de Dusty Springfield, “Since I First Met You” de The Robins o “Flowers On The Wall” de The Statler Brothers. Muchas de las canciones de la BSO pertenecen al género surf rock, caracterizado principalmente por los sonidos vibrantes y rápidos de guitarra eléctrica, y es que Tarantino consideró que, dado que la película se desarrollaba en algún lugar de Los Ángeles, el surf rock sería ideal para ambientar las escenas. Y qué razón tenía. Casi 20 años después de aquello, aún se sigue vendiendo la BSO que, además de las canciones mencionadas, incluye extractos de diálogos de la película y una entrevista con Tarantino. Y ahora, con vuestro permiso, me voy a mi casa a tener un ataque al corazón.