No tenemos nada que envidiar a Glastonbury


Puede que a muchos se les revuelva el estómago al decir esto, pero yo lo digo. Glastonbury, uno de los mejores festivales del mundo, por no decir el mejor, con un cartel exquisito y para todos los gustos, y ¿decir que no tenemos nada que envidiar? Pues sí señores.

La publicación del cartel inglés ha revolucionado la industria esta semana, y medio mundo se ha deshecho en halagos hacia él. Pero pasado el efecto novedad, podemos observar el cartel en frío y darnos cuenta de que tampoco es para tanto. En España, en este momento, existen media docena de festivales que traen casi todo lo que Glastonbury puede ofrecernos este año. Solo es cuestión de mirarlo atentamente.

Sin ir más lejos, en el FIB tenemos a Muse, cabeza de cartel en ambos y el pasado año en el BBK. También vemos a grupos más pequeños como Hinds o Mac DeMarco, una apuesta segura en estos tiempos en los que el lo-fi está tan de moda.

Tirando pal norte tenemos el Bilbao BBK Live, festival que cumple su 11º edición con un cierto giro de cartel que gusta a la mayoría, al parecer (me incluyo). En esta edición compartirán con la granja varios nombres como Grimes, Blossoms, M83, Wolf Alice, Years & Years, Underworld, New Order y unos Foals que están que lo tiran. Muchas fueron las voces críticas que lapidaron la decisión de Last Tour de colocar a Foals en lo alto del cartel; pero hasta Glastonbury los tiene en 4ª posición, justo debajo de los gigantes Muse, Coldplay y Adele. Me atrevería a decir que están a un LP de liderar el Piramid Stage, pero el tiempo lo dirá…

Y para acabar, uno de los mejores festivales del país: el Primavera Sound, el que más grupos comparte con la joya de la corona británica. LCD Soundsystem, PJ Harvey, The Last Shadow Puppets, Sigur Ros, Savages, Daughter, Nao, Explosions in the Sky… Y un largo etcétera.

Puede que me haya dejado muchas bandas que compartan también con algún otro festival español, pero eso no quita el objetivo de este artículo. No negaré que la ubicación de Glastonbury, el ambiente que se respira, los escenarios, los servicios, la gente… No son iguales que en los festivales de aquí, pero tenemos que darnos cuenta de que no tenemos nada que envidiar a Glastonbury, al menos, musicalmente hablando.

Foto: The Guardian