Anima a tus plantas a crecer con música electrónica


¿Sabéis esa sensación cuando creéis haberlo visto todo en esta vida, hasta que os chocáis con algo realmente peculiar que os hace daros cuenta de que no es así? Una vez más has caído en las trampas de la inocencia. Hay veces que te topas con esa piedra por tu propia cuenta, pero hay otras en las que es alguien quien la pone delante de ti, porque de alguna manera u otra, tenías que acabar encontrándote con ella. Especial mención en esta entrada a mi hermana, la que me ha pasado la joyita de la que he venido a hablar.

Durante toda nuestra vida decidimos cuándo es el momento adecuado para poner algo de música. De camino a clase, metiéndonos en la cama, cenando con colegas, en el coche… No olvidemos la publicidad, las películas, los festivales y celebraciones. Está siempre presente. Le dedicamos música a prácticamente todo. Pero, ¿somos solo nosotros, los humanos, quiénes podemos formar parte de este profundo intercambio de elementos auditivos? ¿Está hecha la música solo por y para nosotros?

Como muchas personas compartiréis conmigo, la música electrónica es un estilo musical realmente amplio, tan amplio que te permite cada día descubrir algo nuevo. Toda aquella persona que le dedica tiempo de su vida a este mundillo se habrá dado cuenta de que, al igual que el universo, este tampoco tiene límites. Aun poniéndose una frontera al denominarse y abarcarse a sí misma como “música electrónica”, nunca llega a divisarse del todo un horizonte firme. Será eso lo que le hace única.

La comercialización del Moog, sintetizador analógico, a finales de los 60 permitió a numerosos artistas explorar y experimentar entre el centenar de posibilidades que ofrecían estos innovadores aparatos. El compositor canandiense Mort Garson (1924-2008), bajo una dulce intención pedagógica, produjo en 1976 un álbum dedicado a las plantas. Este fue íntegramente compuesto a través de sintetizadores y los nombres de las canciones  son cuanto menos adorables: “Symphony For A Spider Plant”, “Ode To An African Violet” o “Rhapsody In Green”, entre otros. Plantasia es una recopilación de sigilosos golpes y sonidos unidos en una nana. Desprende dulzura y calma. Sinceramente, imaginándolo sonando delante de unas macetitas, se desbordan mis máximos de ternura.

Es realmente bello ver cómo hay gente que decide traspasar las fronteras de aquello que consideramos que no sigue la lógica. El lanzarse a hacer algo que muchas personas tacharán de absurdo y sinsentido, mientras están sentadas en sus sofás procurando no salirse de esa horrible línea que separa “lo normal” del resto.

Un dato, o mito curioso (quién sabe), sobre este álbum es que varias de las copias fueron regaladas con la compra de colchones de la empresa estadounidense Simmons, empaquetadas con instrucciones para el cuidado de la planta.

Si has pensado plantar algo o tienes alguna macetilla por tu casa, prueba a compartir esto con ellas. Que al fin y al cabo, son las que nos dan el aire que tanto necesitamos.

Escúchalo entero aquí.