Al Habla con Bomba Estéreo


El otro día tuvimos la maravillosa ocasión de hablar con Simón. Simón es miembro fundador y principal mente pensante del grupo colombiano Bomba Estéreo, quienes se encontraban en Barcelona para presentar su reciente Ayo (Sony Music, 2017).  Para quien no esté familiarizado con el grupo, Bomba Estéreo son uno de los mayores embajadores de la música latina a nivel mundial .

La charla fue breve, pero nos dio tiempo de mantener una agradable conversación en la que surgieron cuestiones interesantes sobre el papel que jugaba ahora la cultura en su país natal una vez establecida la paz o qué grado de importancia tiene la música latina dentro del establishment intelectual, por ejemplo.

  • Muchas gracias por reunirte hoy con nosotros, antes de nada te queríamos preguntar, ¿cómo os fue ayer el concierto?

Muy bien, increíble había mucha gente. Lo que más me gusta es que acabamos de sacar el disco hace poco más de un mes y la gente ya se sabe las canciones, ahí tienes el efecto del poder del mundo digital, en especial de Spotify.

  • A raíz de esto último, ¿estás contento con la recepción de este nuevo trabajo?

Mucho la verdad, y más para un disco arriesgado como este. Sobre todo a nivel de conciertos, la reacción ha sido muy acogedora. Empezamos el tour en Estados Unidos, ahora estamos siguiendo por Europa y la verdad es que es maravilloso, han sido muy buenos shows. También a nivel de crítica y comentarios estamos bastante contentos.

  • ¿Qué habéis querido lograr con este disco respecto a vuestra discografía? ¿Os consideráis una banda en constante evolución?

Cambiar, evolucionar, encontrar nuevos sonidos y expresarnos libremente buscando siempre la renovación, eso es lo que hemos querido lograr. Creo que sí somos una banda que cambia bastante, en el fondo la expresión artística es un reflejo de lo que tú vives, de tus pensamientos y sentimientos. La vida es algo cambiante, uno no es el mismo ayer que hoy. Yo por ejemplo no escucho ya la música que escuchaba hace unos años, sino que estoy escuchando cosas nuevas, viviendo cosas nuevas, y eso me ayuda a crear algo expresivamente distinto cada vez.

  • Vuestra última referencia, Amanecer (Sony Music, 2015) supuso un antes y un después dentro de vuestra trayectoría. ¿Este nuevo disco sigue en esa línea trazada o dirías que vuelve a romper?

Yo creo que vuelve a ser rompedor. Este no es un disco que persigue tanto a la electrónica como lo era Amanecer, es más orgánico, más simple también, en esa medida para nosotros es algo nuevo, y también lo va a ser para la gente.

  • ¿Cómo fue el hecho de pasarse de un sello a una multinacional?

Es un proceso de crecimiento como artistas, se trata de entrar y entender cómo funciona la industria de la música. También nos gusta trabajar con un gran equipo de gente detrás que están involucrados en el proyecto y evidentemente hacen que crezca. Además, podemos hacer vídeos con más plata (risas).

  • Siempre he creído que desde una perspectiva intelectual ha habido una degradación brutal a muchas de las representaciones escogidas por la cultura latina. ¿Cuál crees que es el papel de la música latina ahora mismo dentro de la cultura establecida?

No estoy seguro de si podríamos hablar de una degradación pero es cierto que la música latina siempre ha estado allí, lo único que ahora es más universal gracias a estilos populares como el reggaeton, pero la música latina existe desde hace siglos y es muy interesante. Me gustaría destacar en especial el Caribe y sus cercanías, donde siempre se ha gestado allí una forma muy especial de hacer música que se ha propagado de un modo muy bonito por el mundo. Tenemos el reggae, la salsa, el merengue, la música alternativa u la escena mexicana, hasta me atrevería a añadir el blues.

  • ¿Crees que desde los medios de comunicación musicales, la mayor parte de ellos occidentales, le dan la espalda a eso?

Hoy no, sin duda, pero hay que reconocer que siempre ha habido una barrera idiomática que hace que la gente le guste escuchar música en su idioma, sobre todo en los países de lengua anglosajona, ya que nosotros hemos crecido y acostumbrado a escuchar música en inglés. Hoy en día no, esa barrera se rompió y la gente, como lo hace con Bomba Estéreo escucha música latina porque es música que sobretodo les hace bailar, y esta claro que el baile es otro tipo de lenguaje, más sensorial e inclusivo.

  • ¿Cuáles son tus grupos latinoamericanos favoritos ahora mismo?

Pues me quedo con varios: Colectivo Norte, Cafe Tacvba, Aterciopelados, Systema Solar, un productor ecuatoriano llamado Nicola Cruz, y eso solo por citarte a algunos.

  • Con todo lo que acaba de pasar en Colombia (me refiero sin duda al proceso de paz con las FARC), ¿crees que da pie a que aflore más cultura en vuestro país?

Evidentemente. Ahora lo que sería ideal es que un país que está entrando a vivir en paz, se supone que su cultura debería ser más fuerte. Yo asumo que cuanta menos violencia sistemática existe dentro de un país, los jóvenes serán capaces de adquirir sensibilidad hacia la cultura y hacia la música a una edad más temprana. También es importante que un país que no está enfocado en una guerra civil que se ha cobrado tantas vidas debe ser más capaz de darles oportunidades a sus ciudadanos y eso va a ayudar a que la cultura sea más consistente, sería muy lindo ver eso la verdad.

  • ¿Qué es lo bueno y lo malo de tocar en un festival respecto a una sala?

En mi caso todos los shows son buenos, sin embargo lo que de verdad es genial de tocar en un festival es el hecho de poder llegar a un público mucho más amplio, ya que en sala es tan solo tu público. En un festival, la gente te va a ver a ti, pero también a 20 o 30 bandas más. Ahí tu tienes la oportunidad de agarrarlos con tu música y me encanta, la cultura de festivales es increíble.

  • Por último Simón…¿Qué planes tenéis a corto y a largo plazo?

A corto plazo seguir promocionando el disco, seguir tocando y haciendo giras y… A largo plazo también (risas).

  • Planeáis algún tipo de parón?

Por ahora no, estamos ahí sacando disco y estamos llevando a cabo labores intensas.

Muchísimas gracias.