Crónica del concierto de Weezer en Berlín


Concierto más breve de lo esperado pero intenso como pocos y sin olvidarse de los clásicos

Doce ni más ni menos, doce han sido los años que Weezer han tardado en volver a Alemania desde la que fuera su última visita en el festival Rock Am Ring. Cabe decir que Alemania no es precisamente el país mas olvidado por los californianos, pues llevan sin visitarnos desde el 2001, motivo por el cual nos obligaron a viajar fuera para poder verles.

La banda creada en 1992 en Los Ángeles se encuentra inmersa en una gira que visitará el Reino Unido junto a varios países europeos. Se trata de un tour fruto del nuevo y undécimo álbum de la banda, Pacific Daydream, que será publicado el próximo 27 de octubre y del que ya se conocen varios adelantos entre los que destacan “Feels Like Summer” o “Mexican Fender”.

Era un concierto más que esperado por mi parte puesto que se tratan de mi banda predilecta, y no defraudaron. La ocasión perfecta: inicio de gira, una histórica sala como es el Columbiahalle y a ello añadirle la ciudad de Berlín. El grupo angelino completó un concierto repleto de hits pero también con tiempo para sus temas más recientes.

Pasados escasos segundos de las nueve de la noche (y tras un plano y omisible concierto de The Orwells) se apagaron las luces de la sala. El silencio allí creado se rompió cuando comenzaron a sonar a modo de intro los primeros acordes de “California Kids”, uno de los éxitos de su anterior trabajo The White Album (2016). Salían a escena Rivers Cuomo y compañía, cada uno con un atuendo aún mas distante del anterior. El líder y vocalista apareció con su ya reconocible imagen geek: gafas de pasta, vaqueros azules y una camisa de pequeños cuadros lila y granate acompañada de una corbata que distaba mucho de estar bien colocada.

Rivers Cuomo
(Rivers Cuomo, líder y vocalista de la banda, por Jon Solaun)

Todo estaba listo y el primer riff de guitarra comenzó a sonar, se trataba de uno de los nuevos singles, “Mexican Fender”. A pesar de lo reciente del tema el público coreó el estribillo y bailó al ritmo de la canción desde la primera nota. Pero estábamos en un concierto de Weezer, si bien los temas actuales son de agrado de todos, habíamos venido a escuchar himnos del power pop y rock alternativo. Así, los californianos nos deleitaron seguidamente con una dupla de sus temas más míticos como “Surf Wax America” y “The Good Life”. Fue entonces cuando el público allí presente se volvió absolutamente loco: pogos por todos los sitios, gente haciendo crowdsurfing, circle pits, etc.

La cosa se calmó parcialmente con la llegada (esta vez sí) del tema “California Kids” y posteriormente con uno de los mayores éxitos de la banda como es “Perfect Situation”, donde el público acompañó a la guitarra de Rivers en gran parte del tema con sus gargantas. Pero los allí presentes pedían constantemente más, eran muchos los años sin poder verles y hubo quien de forma airada pidió a la banda que tocasen “Old shit” (mierda antigua). Tras esto vino el frenesí, desde el tema “(If You’re Wondering If I Want You To) I Want You To” a clásicos como “My Name Is Jonas” o “Pork and Beans”.

Weezer

Estaba siendo un concierto mayúsculo con la banda en un estado de forma sorprendente (se notó que fue el primer concierto de la gira). A todo lo anterior le siguió quizá lo que para muchos fue un momento de impás con el debut mundial en vivo del último sencillo, “Weekend Woman”, y una algo descafeinada versión del tema “Hey Ya” de Outkast. Hubo momento para escuchar bromear a Rivers y verle imitar a André 3000 (principal vocalista de Outkast).

A raíz de ese momento fue un auténtico no parar de hits hasta terminar el concierto. En el tema “Undone – The Sweater Song” el público se adaptó a la canción, fue de más a menos hasta explotar en uno de los momentos más épicos de la noche. Le seguiría otro clásico conocido por todos como “Hash Pipe” al que continuaría “Buddy Holly”, uno de los temas que lanzó a la banda al estrellato.

El final de concierto fue apoteósico. Desde el single popero y más que destacable “Feels Like Summer” a otro de los grandes éxitos de la banda como “Beverly Hills”, canción para la cual Rivers vestiría un gran sombrero mexicano que posteriormente lanzó al aire.

Rivers Cuomo

En definitiva, todo estaba siguiendo su curso aquella noche de domingo en el Collumbiahalle de Berlín. La banda sonaba fenomenal, el público disfrutaba con cada canción y el ambiente cada vez era mayor. Pero el clímax no se alcanzaría precisamente hasta las muy posiblemente dos canciones mas reconocibles de la banda. Llegó el momento adecuado y efectivamente sonaron “Island In The Sun” Y “Say It Ain’t So”, los allí presentes vibraron de la emoción, cantaron cada letra y saltaron hasta que por desgracia el concierto de la banda estadounidense dio a su fin.

Fue un concierto algo corto (no llegó a la hora y 25 minutos) donde quizá sobró alguna versión y faltaron temas como “Only In Dreams” o “Pink Triangle”. No obstante, la ejecución de cada uno de los temas fue excelente y vimos a una banda en forma y con ganas de afrontar este tour. Por mi parte puedo decir que he cumplido un sueño que jamás pensaría hacer y disfruté al máximo cada segundo de él. Weezer, nos veremos de nuevo en el futuro.

 

FOTO: Jon Solaun