Drake – “Hold on, now we’re here”


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26 de septiembre de 2013. Un jueves insignificante. De un mes insignificante. El mes en el que toca dejar atrás uno de los mejores veranos que recuerdo y dar paso al otoño. Se terminó eso de llevar shorts y faldas a ras del culo para ellas y de aparcar los tirantes o lo que queda a veces de ellos en las camisetas de los chicos. Ahora os toca enamorar con vuestra personalidad, y me parece que muchos de vosotros lo tenéis realmente jodido (sin acritud).

El martes 24 de septiembre era la fecha de salida. NWTS. El tercer álbum de estudio de Aubrey Graham, Drake.

Empezó en 2001 su carrera de actor, muchos le recordareis por su papel de Jimmy Brooks en la serie Degrassi: The next generation. Pero la verdadera pasión del canadiense era la música. Y empezó declarando sus intenciones: acababa de encarrilar su carrera y ya jugaba en otra liga. Siendo lo común en el ámbito del hip-hop publicar varias mixtapes, después de su exitoso EP en 2009 “So far gone”, sorprendió con su debut en 2010 con el respaldo y confianza nada más y nada menos que del sello de Lil Wayne. Un disco, similar al estilo de Jay-Z, caracterizado por el uso de beats y samples de instrumentos clásicos, creando un sonido urbanita-R&B de corte impecable. Os recomiendo que escuchéis ‘Show me a good time’, producida por Kanye West, ‘Fireworks’ junto a Alicia Keys y ‘Miss me’, en la que interviene Lil Wayne.

Si seguimos, hace apenas dos años, en noviembre de 2011 se publicaba su segundo álbum de estudio: Take Care. Es difícil hablar de este disco sin mencionar que fue galardonado como el mejor álbum de Hip-Hop del pasado año, ya no solo por el talento de Drake y por el apoyo incondicional que le brinda parte del imperio de Young Money, sino por el tremendo gusto musical que derrocha por todos lados.

Tras la excelente acogida en ventas en su primera semana en USA, Pitchfork le puso un 8,6 de nota. Ahí es nada. Debido a la explosión que supuso el éxito a nivel de ‘hits’ de Thank Me Later, llegaba la consolidación. En Take Care no se muestran grandes alardes en cuanto a producción, pero  los puntos fuertes los encontramos en el contenido. Introspectivo y con tempos relajados, con un pie en el soul mojabragas (jeje) y un uso de las voces similar al que se ha venido escuchando desde hace tiempo en las producciones de dubstep. No hay canción que puedas pasar por alto. ‘Headlines’ nos habla sobre la amistad, ‘Crew Love’ donde se muestra orgulloso de sí mismo en colaboración con su apadrinado The Weeknd, sobre mujeres ‘The Real Her’, ‘Well’be Fine’ o ‘Marvin’s Room’. A veces mirando atrás, como en ‘Underground Kings’ y otras siendo agradecido a los suyos, principalmente en ‘Look What you’ve Done’

En líneas generales es un disco con producciones, como comentaba, minimalistas, donde los sintetizadores y las influencias ambient consiguen darle el toque emocional en el que Drake se sumerge a modo de terapia. Dependiendo del tema, también encontramos aires noventeros, funk o electrónicos, conociendo el gusto de Drake por artistas como The XX o James Blake.

Los featurings, de los cuales no podía olvidarme, son dignos de mención. Nicki Minaj, Lil Wayne, The Weeknd o Rihanna, en el tema producido por Jamie de The XX en el que coquetea con cierto aire dance en las bases pero sin caer en la electrónica, con el sample de Gill Scott-Heron se da nombre al disco cuyo videoclip os recomiendo, ya que está dirigido por Yoanne Lemoine, o lo que es lo mismo ‘Woodkid’, el cual después de trabajos impecables para Lana del Rey y para él mismo, se ha convertido en un director de lo más solicitado.

Termina con la aparición de la armónica de esa leyenda que es Stevie Wonder en Doing it Wrong,  la guinda perfecta para un ejercicio de intimidad por los que algunos critican tantísimo al de Toronto. Gran parte de ese rechazo que despierta es en el sector más purista de hip hop, que no le perdona su lado más introspectivo o sus salidas de tono comportándose como un niñato repelente que se ama a sí mismo a la vez que recita versos pueriles y moñas (no os suena de nada, ¿verdad?)

Hace poco más de una semana se filtró ‘Wu-tang Forever’, y a los pocos días era el turno del disco entero, cómo no (pero la fecha de salida oficial era el 24 de septiembre, y el hype se ha seguido manteniendo gracias en parte a las opiniones encontradas sobre el artwork del mismo). La canción ha sido TT mundial, acaparando miles de tweets que ponían el grito en el cielo por utilizar a los sagrados Wu-tang en una canción de corte intimista.

Drake juega con una baza importante. Es el rapero menor de 30 años con mayor impacto, y no solo comercialmente hablando. Aunque despierte rechazo por parte de su infinidad de haters, su posición de extraña estabilidad entre el rap actual, entendido como total devoción al ca$h, las hoes y las marcas de lujo, y su lado sensible y emocional, en el que deja a la vista sus inseguridades, siendo (junto a Biggie y Tupac) el rapero con más citas haciendo referencia a sus canciones debido al calado de sus letras.

En Nothing Was The Same, se ha decantado por una vuelta al sonido y a la actitud de su debut. Nada más empezar, alardea de los 20 millones de dólares que ganó con Take Care. Colaboraciones de la talla de Hudson Mohawke en ‘Connect’, que ya apareció en algún par de temas de Yeezus, dan el paso a un Drake con vuelta a los orígenes. Canciones como ‘Own It’ o ‘Furthest Thing’ son muestras de esta continuidad, pero sin olvidar ‘Worst Behavior’ o ‘Too much’, con la participación de Sampha, donde nos repite lo dura que es la fama.  ‘Pound Cake’, junto a Jay-Z, ‘305 to my city’, ‘Come Thru’ o ‘All me’.

Personalmente, me gusta muchísimo más en sus momentos más íntimos, más cerca del R&B y más alejado del hip hop. Igual que ha hecho Justin Timberlake, el de OVO echa la vista atrás y confiesa que su mayor inspiración en este momento es Marvin Gaye. Y el claro ejemplo de ello es ‘Hold on, we’re going home’. Con influencias disco y bastante alejado del resto de adelantos que presentó antes de la salida del disco, el mismo martes salió el videoclip.  Drake vuelve a demostrar que no hay mejor vocalista que él, y que se mueve como pez en el agua en el pop, en este caso muy cerca de Q.Jones y del rey del Pop en Billie Jean.

Por si aún quedaban dudas sobre cómo han cambiado las cosas en el mundo del hip hop mainstream gracias a Kanye West, todas se disipan con el ascenso de Drake hasta el status de superestrella. Hasta la llegada de Kanye, ciertas actitudes y sobre todo tomarse ciertas licencias en cuanto a las letras eran bastante mal vistas: ¿Un rapero hablando abiertamente de mal de amores y de cómo le afecta el peso de la fama? Sí. Mucho se dirá, pero el modelo de rapero de éxito ha tomado un giro sofisticado y cada vez se aleja más de la calle. Y pese a todo ello, NWTS da señales de que Drake puede llegar a la altura que le marca su propio ego. Ya veremos si no se asfixia a mitad de camino.

Os dejo con este remix de ‘Hold On, We’re Going Home’ de Kastle.