Carlos Sadness: “El siguiente disco que haga puede que sea diferente, con este he agotado ciertas posibilidades”


Durante el festival Interestelar Sevilla tuvimos la oportunidad de charlar con Carlos Sadness durante unos minutos. Amablemente, nos “acogió” en su camerino de la lluvia que por momentos caía y nos respondió a algunas de las inquietudes que nos planteábamos desde hace varios meses:

 

Manuel: Tercera vez en el Interestelar y hace poco pudimos verte en salas. ¿Le has cogido gusto a Sevilla?

Carlos Sadnes: A Sevilla acudo bastante porque tardé mucho en venir, pero cuando vine por primera vez, al Nocturama, nos fue sorprendentemente bien. No es fácil para nosotros porque está muy lejos. Cuando tienes que venir por tu propia iniciativa y jugártela es difícil, pero enseguida nos dimos cuenta que nos iba muy bien y reflejo de ello es que aquí hicimos uno de los primeros shows del último disco.

 M: ¿Has tenido tiempo de visitarla en alguna de las últimas veces que has venido?

C. S. :Eso es muy raro, normalmente no tenemos tiempo. En las firmas de disco a veces sí que puedo visitar las ciudades.

M: Háblanos de tu disco. ¿En qué se diferencia del tus anteriores trabajos?

C. S. :Es un disco que no está muy lejos del anterior pero temáticamente se abre a otras cosas más personales y se introduce en el mundo del arte, de la luz como concepto artístico. Tiene muchas cosas de reggae tropical. “Física Moderna” y “Te quiero” un poco tienen un poco de este reggae.

M: ¿De dónde nace el nombre del disco Diferentes tipos de luz?

C. S. :Es una referencia a los pintores impresionistas que salian a pintar un momento específico antes de que cambiara. Les interesaba cambiar el concepto del cuadro antes de que esa luz se fuera y vi que había un paralelismo con mis canciones, ya que yo quería plasmar un momento muy preciso.

M: ¿Has pensado alguna vez en hacer un disco que se aleje de tu característico sonido?

C. S. :Este disco tiene cosas más electrónicas que no había hecho antes, como “Longitud de onda”. Pero eso tiene que ser algo que me pida el cuerpo. De momento el cuerpo no me pide otras cosas.

Aunque seguramente el siguiente disco que haga puede que sea diferente, ya que con este he agotado ciertas posibilidades.

M: Canción preferida del disco y la que menos te pueda gustar o haya estado a punto de no entrar.

C. S. :Es complicado. Una que tengo protegida es “Sebastian Bach”, que pensaba que era una de las favoritas del público, y resulta que no lo ha sido.

Por otro lado, no iba a introducir por lo antigua que era “Relámpago”, y al final terminé metiéndola porque también me gustaba que hubiera una especia de link con el disco anterior.

 M: Acabas de estrenar el videoclip de “Te quiero un poco”. ¿Habrá de física moderna?

C. S. :Creo que “Te quiero un poco” define mi personalidad artística. Ahora vamos a hacer otro y no será “Física Moderna”. Toca un tema más relajado. De aquí a que acabe el año pueden salir cuatro videoclips y quizá solo uno o dos son de canciones que están en el disco. Algo del estilo de “Monteperdido”, “Groenlandia”… Algo así.

M: ¿Qué prefieres? ¿Salas o festivales?

C. S. :Un bolo en sala siempre tiene un componente casi más mágico porque todo el mundo que ha comprado esa entrada ha ido a verte a tí y tienes más tiempo para tocar lo que quieras. Puede haber más momentos de bajón, que en festivales es difícil situar.

Creo que me quedaría con un concierto en sala.

M: No podemos evitar preguntarte por el tema de moda: Alfred y Amaia. ¿Los conoces? ¿Qué te pareció su puesto en Eurovisión? 

C. S. :No pasa nada porque en realidad, Eurovisión no es un concurso de talento. Allí se premia una canción que encaja con el mood del espectador o que más sorprende. En ese sentido, nuestra canción tenía muchos menos puntos para ganar. Es clásica, a mi personalmente me gusta pero no la veía ganando. De hecho, es una canción incluso más clásica que ellos porque tienen un punto trasgresor.

M: ¿Te veremos colaborar en el disco de Alfred?

C. S. :Eso es responsabilidad de él. Me nombró y cuando salió yo le puse algún comentario diciéndole que qué guay. Le invité a mi casa y me contó ideas del disco que quiere hacer y luego veremos si quiere hacer una canción o no, no se hasta que punto va a tener toda la libertad del mundo para hacer su música. Podría haber algo ahí.