“First Ditch Effort”: puntos clave del nuevo disco de NOFX


Hace un par de días salió oficialmente a la venta (aunque ya llevaba unos días colgado íntegramente en Youtube) el nuevo trabajo de NOFX, First Ditch Effort. Tras darle un par de escuchas, mi sentir general vino a decir algo así como “Vale tío, podemos estar tranquilos, NOFX siguen siendo NOFX”.

Digo esto porque había cierta incertidumbre sobre cómo sonaría este álbum tras el cambio de productor, pero en mi opinión la mano de Cameron Webb (había trabajado anteriormente con Sum 41 o Motörhead) se ha notado bastante para bien. La sección instrumental adquiere más peso y limpieza, a destacar unas guitarras con un sonido mucho más envolvente y con más presencia, sin tanto protagonismo de los agudos, desmarcándose así del sonido punk rockero de manual al que acostumbraban pero al mismo tiempo sin perder la esencia de lo que siempre ha sido NOFX: unos tíos que vienen dispuestos a aporrear sus instrumentos y no dejarte descansar durante la media hora que dura el álbum.

Pero dejémonos de palabrería y vayamos al grano, a resumir los momentos que más me han impactado de este First Ditch Effort.

Pista 1: NOFX imparte un curso acelerado y magistral de cómo se debe abrir un disco con “Six Years of Dope”. En el momento en que entra el bombo uno ya puede hacerse una idea de por dónde van los tiros. Minuto y medio de energía frenética, un auténtico puñetazo auditivo que funciona a modo de “Esto es lo que hacemos. Si no te gusta puedes darle al pause”. Corte en mi opinión de obligado uso también para abrir un concierto.

Pista 3: “Sid y Nancy” se deja escuchar bastante bien, aunque no se encuentra a la altura de los mejores cortes del disco. No obstante, conviene prestar mucha atención a las elaboradas líneas de bajo, que dan mucho cuerpo a la canción y consiguen convertir un tema que pasaría sin pena ni gloria a lo largo del disco en otro bastante interesante para poder disfrutar en directo.

Pista 6: En mi opinión el mejor corte del álbum. “I Don’t Like me Anymore” sorprende desde el principio con un piano distorsionado acompañando a la voz de Fat Mike, una intro bastante pegadiza que deja paso a NOFX en estado puro. Unas guitarras que se desbocan con una energía arrolladora seguidas de un estribillo asesino. Me froto las manos solamente de pensar en los mosh pits que pueden caer con este tema de fondo.

Pista 8: Con “Ditch Effort” pasan tres cuartos de lo mismo que con el tema anterior. Un tema pensado para los directos que contenga posiblemente el riff más agresivo en la carrera de NOFX.

Pista 10: “Bye Bye Biopsy Girl” llama la atención con el pequeño escarceo jazzístico a modo de intro (no es el primero en la carrera de NOFX, para muestra: “I’m an alcoholic”) para luego dejar paso al que probablemente sea el tema más escuchable del disco para alguien que no esté familiarizado con el género, una progresión popera y un estribillo pegadizo, fórmulas que al final siempre funcionan.

En resumidas cuentas, NOFX regresa después de cuatro años con un disco más que aceptable, que podrá deparar un par de temas que se conviertan en fijos en los conciertos de la banda a partir de ahora. Habrá que estar expectantes, por último, a posibles giras de promoción del disco este verano pese a que no hay ningún evento confirmado por parte de la banda más allá del mes de marzo. La última vez que nos visitaron fue en 2014, como uno de los cabezas de cartel del Resurrection Fest. Cabe destacar que en la encuesta de usuarios que lanzó la página web de dicho festival sobre la configuración del cartel de 2017, los californianos  fueron una de mis peticiones. Por si algún señor importante del Resurrection tiene el placer leerme, ahí queda dicho…

FOTO: www.nofx-bandcamp.com