Head Carrier: Los Pixies siguen en su nueva línea


Los que viven de la música pasean por un estrecho camino entre el apogeo y la decadencia. Vamos, que un día estas en lo alto y otro día estas cantando en las fiestas del pueblo de tu prima. Pero para mí, hay grupos que de una manera u otra, consiguen una cierta estabilidad que les permite hacer lo que más les gusta sin necesidad de llegar a coronar los rankings. Unos de los que se están consolidando una estabilidad son Pixies, que lanzaban Head Carrier la semana pasada.

Desde sus inicios (hace ya 30 añazos), han pasado por épocas de prosperidad, por separaciones de hasta 10 años y por bajas definitivas de componentes. Cuando Kim Deal dejó la banda en 2013, el bajo fue adoptado por Paz Lenchantin para defender la extensa gira y parece ser que Paz se queda con un contrato fijo (su voz corea gran parte del nuevo álbum).

Head Carrier llega como un trabajo de “mantenimiento”. Y no lo digo solo yo, ellos mismos lo cantan en la primera y homónima canción: “Looks I’m going where I’ve already been…”.  El disco se desarrolla al estilo “Pixie” pero sin llegar a ofrecernos esos matices dinámicos a los que nos tenían acostumbrados.

La inclusión de Paz (en los coros) no pasa desapercibida, tiene facilidad para crea un “aura pop” que podemos observar en “Classic Masher” o en “Might As Well Be Gone”, aunque, como era de esperar, las guitarras se llevan mayor parte del protagonismo (y oye, por mí, encantada). En “Baal’s Back” el protagonismo es casi totalmente de Black Francis, que grita, me atrevo a decir, con más fuerza que nunca. Parece que Francis esté descargando toda la fuerza que acumula durante las primeras canciones (y durante disco el disco predecesor,  Indie Cindy).

Otro de los temas que representa el espíritu de Pixies es “Talent”, canción estrenada en agosto, quizás con intención de acompañarnos en nuestras veladas veraniegas, aunque no parece que haya sido uno de los hits del verano… Una canción que (para mí) sí que se convirtió en un hit de verano fue “Um Chagga Lagga”, la estrenaron en julio con un garage vibrante que solo se queda un poquito atrás de su gran “Crackity Jones” (de su anterior disco llamado Doolittle <3).

El disco va construyéndose siguiendo la dinámica original pero sin alcanzar la altura de “Debaser”, “Tame”, “is she weird”… Todo esto me lleva a pensar que quizás, el problema de los últimos trabajos, sea más nuestro que suyo… ¿Nos acostumbró tan bien que somos demasiado exigentes?, ¿Solo nos conformamos con trabajos cada vez más y más rompedores?

Quizás deberíamos de agradecerles que tras tantos años de carrera musical, sigan haciendo esa música tan suya y tan diferente y que además hayan girado con esa energía propia de chavales que acaban de empezar.

FOTO: spin.com