‘High Road’ de Cults, la antesala de ‘Static’


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Cults, ese grupo que aparecía de la nada en el 2010 y en 2011 ya se plantaba con su primer álbum; un debut que recibió numerosas buenas críticas por parte de los medios y una amplia aceptación entre el público, además de algún que otro premio.

La banda está formada por el guitarrista Brian Oblivion y la cantante Madeline Follin, quienes mantenían una historia amorosa allá por sus tiempos de éxito. Entrando en áreas de cotilleos, me he enterado de que ya no están juntos. (¿Influye esta ruptura en su nuevo trabajo? Continúa leyendo.)

Hace unos meses, daban la noticia de que “Static”, su nuevo álbum, vería la luz el próximo 15 de Octubre. El álbum, coproducido por Animal Collective, se presentó con un teaser en el que sonaban dos temas del álbum: “We’ve Got It” y “So Far”. En este, disponible en su canal de YouTube desde hace 2 meses, se podía anticipar más bien poco de lo que iba a resultar el álbum, ya que emplean más tiempo en ruidos electrónicos y silencios que en música real.

Menos mal que, hasta la fecha, ya nos han adelantado dos canciones más del disco: “I Can Hardly Make You Mine” y “High Road” (la que nos ocupa en mi post de hoy, y sobre la que menos hablaré al final). Mientras que la primera parecía ofrecer un poco de luz sobre su nuevo trabajo, “High Road” ha resultado ser, para mí, un fracaso y un descenso en mi manómetro de la salida del álbum. Y eso que la portada de “Static”, así de psicodélica, era un punto a su favor.

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¿Qué decir de High Road? Lineal, diáfana, sin chispa, aburrida, sosa, lúgubre, muerta. Mientras que en su anterior y primer álbum, los aplausos se repartían entre “Abducted” y “Go outside”; también aportaron al álbum en general un seguro de éxito que “High Road” está lejos de conseguir.

Su videoclip salió hace 4 días y, si creíamos que iba a salvar el tema… o no ha aportado nada, o lo ha hundido todavía más. Un enjambre de blanco y negro, figuras geométricas y animales, túneles y sombras; todo atravesado por un coche que atropella la apagada voz de Madeline y nos deja así, pues como estábamos.

Aunque todavía es pronto para decidir el resultado de “Static” en conjunto; analizando únicamente “High Road”, me dan ganas de rezar para que vuelvan a su noviazgo (si es esto lo que les inspiró en su primer álbum), que tan bien les resultó en su debut y les lanzó a una fama que amenaza con desaparecer.

A todo esto, aunque parezca una “hater” del grupo, debo dejar claro que su anterior disco me encantaba, y quizás por esto esté tan desilusionada con este nuevo trabajo, cuando, en realidad, deseo que ojalá me esté equivocando en todo y resulte igual o mejor que el otro.