Jeremy Loops o cómo meterse a Madrid en el bolsillo


Era sábado noche, un tal Jeremy Loops tocaba en la Sala Heineken –o Arena, o Marco Aldany-, y una amiga tenía entradas de sobra. Reconozco mi ignorancia: no tenía ni idea de quién era ese tío, pero una rapidísima escucha por Spotify me transmitió altas dosis de buenrollismo, y el novio de mi amiga me prometió diversión y calidad musical. Y yo, con los conciertos, soy como con las mujeres, la pizza de Rota (ojo a las pizzas de ese pueblo de Cádiz), y la cerveza: me cuesta decir que no.

Eran casi las 9 y media y Jeremy llegaba 20 minutos tarde, pero eso es buena señal, ¿no? Al fin y al cabo todos los grandes lo hacen. El caso es que, cuando sale al escenario, el sorprendentemente numeroso público –vale, seríamos 100 personas, pero ya son 90 más de las que me esperaba- se vuelve loco, jodidamente loco. El novio de mi amiga empieza a desgañitarse, arrastrando a toda la masa humana. El moño rubio, la sonrisa permanente y la pinta hippy del sudafricano hacen la mitad del trabajo. Su talento hace el resto.

jeremy loops madrid festival x dentro

Jeremy sale con una guitarra y una armónica, y empieza a grabar loops que superpone uno tras otro. Vale, acabo de entender de donde viene su nombre artístico, y la verdad es que me gusta mucho la idea de que una sola persona sea capaz de grabar 3 instrumentos (¿no lo he dicho? También había un teclado), una base de beatbox, cantar encima de todo ello y liar el taco en 3 minutos, todo él solito.

Justo cuando acababa este “Welcome” y ya empezaba a pensar que Mr. Loops no necesitaba a nadie para hacernos pasar una hora de baile, aparece el resto de la banda: batería, bajista y rapero se unen a nuestro nuevo chico maravilla para seguir con un corto pero intenso setlist que comienza con el TEMAZO “Sinner”

y continúa con otros del tamaño de “Skinny Blues” o “Down In The South”:

Y cuando digo que el setlist fue intenso, lo digo de verdad: no me lo pasaba tan bien desde el concierto de Cat Empire en la Riviera. El cóctel era perfecto: muy buenos músicos, ritmos pegadizos y bailables, que a veces tiraban al folk, otras al blues y otras al pop-rock veraniego de otros cantautores como Ben Howard; y un nivel de interactuación altísima con el público. La cerveza corría por mis venas al igual que la música, el ritmo y las ganas irrefrenables de saltar y abrazarnos nos invadían a todos en este primer, y podría decirse histórico, concierto madrileño de un Jeremy Loops llamado a copar la aristocracia musical de los próximos años.

En su próxima gira, cuando toque en La Riviera ante varios miles de personas, sonreiremos con nostalgia y le diremos al pobre diablo que esté a nuestra vera dispuesto a poner la oreja que, cuando le vimos por primera vez, se paró a hablar con nosotros, a contarnos por qué eligió venir a España contra el consejo de su mánager, a soltar lo mucho que echa de menos a su caballo (¿quedaba alguien que aún no se hubiese enamorado de él?) y a hacerse fotos con todo aquél que se lo pidiese.

jeremy loops madrid festival x dentro

Jeremy Hewitt, más conocido como Jeremy Loops, acaba de tocar en Madrid y ya estamos deseando que vuelva, que haga un bis, como el que hizo el pasado sábado 3 de septiembre en la Sala Heineken para deleitarnos con sus tres últimos temas de la noche. Temas entre los que destacó la canción de cierre, “See, I Wrote It For You”, que parecía que, efectivamente, la había escrito para nosotros.

Y para la Heineken. Y para Madrid. Y para España. Y para el Universo Musical al Completo.

FOTO: Facebook Jeremy Loops