Linkin Park se recarga a medias


‘A light that never comes’ es el single principal del nuevo álbum de Linkin Park. Y vaya que si ha venido la luz, más bien la virgen es lo que se les ha aparecido. O no. Muchas críticas ha suscitado este nuevo trabajo musical del conocidísimo grupo californiano. Siempre hemos conocido a este conglomerado de artistas pintorescos como una apuesta al rock más alternativo mezclado con nu metal y rap metal. De hecho, no hay más que volver a Hybrid Theory (su primer disco) para ver de qué pasta empezaron siendo estos melenudos canallas. Más tarde, Transformers los dio a conocer al mundo siendo ‘What I’ve Done’ su banda sonora.

‘Living Things’ ha sido su último trabajo hasta la fecha. Muchas cosas han cambiado en sus características musicales. La apuesta de un rock más melódico que han ido introduciendo en sus discos de forma progresiva estos años no acaba de convencer a gran parte del gallinero, especialmente a los que maman su música desde que empezaron.

Recharged. Un nuevo experimento para probar suerte. Malas lenguas comentan que es sólo un álbum para recaudar algo de suelto para el monedero. ¡Eh, respeten! Linkin Park siempre ha sido muy dado a sorprender con cosas nuevas. En este caso, el álbum se compone de remixes de los temas de Living Things. Y encontramos nombres de referencia como Tom Swoon, Dirtyphonics, Sven Vath, Schoolboy o el mismo Mike Shinoda. Este último parece que se ha hecho muy colega de nuestro personaje con cara de oriental más conocido: Steve Aoki. Algunos vale la pena incluirlos en el iPod (yo todavía uso walkman), pero otros (como el detritus creado por Sven Vath) son capaces de pegarte una infección perforante de oído.

De Mike y Aoki ha salido el único tema original 100% de Recharged. Y digo de ellos porque el único que tiene conocimientos de producción electrónica es Mikey. Un tema muy al estilo de Linkin Park pero con la aportación electro house del Jesucristo chino. Es posible sospechar que se estén tirando al pisto y que quieran ganar adeptos del mundo del EDM. Quizá para compensar lo que están perdiendo por culpa de no seguir su línea inicial de rock hardcore. A ver si el cebo de Steve surte efecto.

Me cuesta mucho hacer una crítica, pero parece posible que esto simplemente sea un invento navideño para explotar esa vena comercial que les ha salido últimamente. Pero la música, ciertamente, sigue siendo caviar para los oídos. Aunque a algunos oídos no les gustan las exquisiteces, siguen siendo del “filete con patatas” de siempre.