Review de DOHA, de Lil Moss


Si sigues a Ms Nina, Cecilio G. o a cualquiera de “Los Santos” en Instagram, habrás visto que hará un par de semanas todos ellos sacaron stories en las que mencionaban el estreno del nuevo álbum de Lil Moss DOHA, y aquí venimos a darte 8 canciones para que escuches un discazo que no puede pasar inadvertido y que vas a disfrutar muchísimo si te flipan  las buenas bases de la música urbana más actual.

Y es que aunque sea un álbum que posee cierta unidad sonora, resulta muy curioso que (ojo al dato) cada una de las piezas de este disco tiene un productor diferente, con colaboraciones tan tochas como la de Steve Lean (que originalmente le metía las bases a Pxxr Gvng), E.T.M. (tiene colaboraciones con DELLAFUENTE o Pedro Ladroga), y a los otros dos miembros de Damed Squad, el grupo del que viene Lil Moss, con los que sacó EP en otoño del año pasado y que ya apuntaba a lo más alto.

A pesar de que Lil Moss suele cantar lento, el disco abre con “Akurusa”, un caramelo que tiene un ritmo de lo más rápido y motivador (tanto que bien podría sonar en alguna clase de spinning. Recuerda a algo asiático no sólo por la colaboración de Mishii (miembro de Damed Squad) y sus partes en japonés, sino también porque el tema es una explosión de efectos experimentales que no para de juguetear con las opciones que ofrece la música electrónica.

A esto le sigue “El Club”, una canción con muchísima personalidad, que además de mantener un estilo algo funky, te mantiene enganchado también en los momentos en los que la canción rebaja el ritmo, a través de trozos de una entrevista ficticia con preguntas que son una parodia de los comentarios más absurdos a los que tienen que someterse los artistas cada vez que conceden una entrevista en algún medio.

“Y, dinos Lil Moss ¿llevas ropa interior debajo de la chilaba?” (“El Club”)

Rebaja el ritmo el tercer tema del álbum, “Drug Love” canción que cuenta con la base del grandísimo Steve Lean, que empieza con algo que suena a una nana (o a “Everytime” de Britney Spears según se mire), que tiene una letra curiosamente romántica, y es que aunque Lil Moss es abstemio, parece que si se enamora de alguien le da igual que se meta lo que sea.

Retro Money firma la base de “Icey Boy” que podría fundirse con la anterior sin problema porque sigue con el estilo más calmado y que recuerda al tranquileo veraniego y al buen rollo en general que suele acompañar a este artista.

Lola” retoma un plan más punk con una base producida por Diaboyz y parece rememorar a los orígenes de Pxxr Gvng con sus bocinas y sus bajos fuertes marcando el ritmo; y es que este productor ha colaborado más de una vez con Yung Beef y se nota en el tema, que sirve para despertar a los que estén escuchando el disco y bajarnos en la nube de azúcar en la que nos habíamos subido con las anteriores, además de meternos en faena para introducirnos en otra declar

Lil Moss-Imagen de Tiumag

ación políglota de amor, “Neskapolita” (niña bonita en euskera).

Además de tener unas cuantas frases que vienen a decir eso mismo, la base de Blackthoven funde a los efectos de sonido que recuerdan a los niveles subacuáticos de los juegos de nuestra infancia (algún tono caribeño que no sé cómo definir mejor) mezclados con las bases de graves fuertes más propias del género.

El disco sigue  con “Oui Oui”, con una letra que habla de los momentos más sencillos de la vida social del Lil Moss. Literalmente la canción habla de salir con amigos. Sin historias, sin peleas, sin más.

 “Siempre voy sonriendo, más feliz que cualquier rapero” (“Oui Oui”)

Esta canción es muy simbólica del sosegado estilo característico de Lil Moss, que cuenta con bases de productores potentísimos dentro de la industria, pero con unas letras de lo más calmadas y buenrolleras.

El disco termina el círculo con una base del tercer miembro de Damed Squad: Enry-K. “Sexy” sirve como punto final a un disco que resulta ser una inmejorable carta de presentación como artista en solitario para Lil Moss, personaje que por otro lado tampoco ha escatimado en productores y se nota en su álbum. Estas colaboraciones no han impedido a Lil Moss, sin embargo, crear una unidad sonora dentro de su estilo, -cosa que resulta poco habitual de ver dentro de ciertas tendencias urbanas, que suele tirar más de EP y mixtapes breves- pero aun así cada canción tiene una personalidad propia muy marcada, sello de cada base, aportándole un aire muy fresco que hace de este disco algo muy recomendable.