Así vivimos el show secreto de Kodaline en Barcelona


El viernes de la semana pasada los miembros de la banda británica Kodaline sorprendían a sus fans barceloneses anunciando “algo especial” para este lunes en la Ciudad Condal, y desde Un Festival por Dentro tuvimos la oportunidad de asistir a la sorpresa que tenían preparada: os lo contamos a continuación.

La cita estaba prevista para las ocho de la tarde en la Sala Rocksound de Barcelona, aunque la gran mayoría de fans de la banda que tuvieron la suerte de conseguir una invitación llegaron con antelación a la Calle Almogàvers; había mucha expectación.

Se produjeron algunos momentos de confusión por parte de gente que preguntaba si se trataba de la cola para Milky Chance, y es que las casualidades de la vida hiceron que, a escasos metros del lugar, en la Sala Razzmatazz, se celebrara esa misma noche el concierto del grupo alemán.

Pasadas las ocho la cola empezó a avanzar, y una vez dentro de la sala corroboramos que estábamos a punto de presenciar un concierto exclusivo, en formato semi-acústico, de la banda irlandesa. Este bar musical tenía una capacidad para apenas 150 personas, y nos sentíamos realmente afortunados.

Los integrantes del grupo se hicieron esperar, pero finalmente aparecieron haciéndose hueco entre un sector lateral del público y se subieron al escenario dispuestos a deleitarnos a través de sus cautivadoras piezas.

Kodaline Barcelona

Cuando empezaron a sonar los primeros compases de “Ready” todos los allí presentes nos apretujamos hacia el escenario y una multitud de móviles se alzaron: ya estábamos listos para disfrutar de aquello –y capturarlo para la posteridad–.

Uno de los momentos más álgidos de la velada lo marcó “High Hopes”. Pudimos detectar que se trata de una de las canciones más queridas por los seguidores de la banda, quienes se sabían la letra a la perfección, sobre todo la del delicado estribillo.

A continuación llegaría uno de los instantes más tiernos, con la interpretación de “Brother”, una pieza con un poder increíble para hacerte florecer tus sentimientos, y más si has tenido la oportunidad de visualizar el videoclip oficial de la pieza.

Me soprendió muy gratamente lo cercanos que se mostraron en todo momento, no solo por el formato de la actuación, sino también a nivel de interacción con el público: reaccionaban a las propias reacciones de la gente del público, generando así un vínculo de lo más apreciado.

Quisieron aprovechar un parón entre canciones para pedir disculpas por haber cancelado el concierto que tenían previsto en Barcelona el año pasado, y aseguraron que intentarían volver pronto para ofrecer un concierto “a lo grande”.

Finalmente, despidieron la noche por todo lo alto con una “All I Want” que todos los allí presentes se dejaron la voz coreando; aquello devino un momento mágico –sobre todo los oooh oooh ooh finales–.

Kodaline quisieron aprovechar que estaban en Barcelona con motivo de la grabación de material promocional para obsequiar a algunos de sus fans más fieles con la oportunidad de verlos en unas condiciones privilegiadas. Su actuación duró apenas media hora, unos treinta minutos que pasaron volando, pero que dejaron un recuerdo de lo más especial.

Desde Un Festival por Dentro valoramos que artistas de este calibre se esfuercen para seguir sorprendiendo, obsequiando y mimando a sus fans con acciones como esta. ¡Muchas gracias Kodaline!

Kodaline Barcelona