Frank Ocean – Channel Orange


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El debut discográfico oficial de Frank Ocean

Su primera mixtape salió publicada gratuitamente, y en ella encontrábamos samples de MGMT, Coldplay o Eagles, notables influencias para Frank, pero después de esto y de sus aclamados videos en YouTube, salió a la luz el 10 de julio el primer álbum del de Nueva Orleans bajo el sello Def Jam, y con una producción a cargo del propio Ocean, junto a Pharrell Williams y Tyler, The Creator entre otros.

Después de la carta publicada en su Tumblr, reconociendo abiertamente su bisexualidad, el álbum tuvo que publicarse antes de tiempo por miedo a una posible filtración en internet dada la expectación que causa todo lo relacionado a su persona. La complejidad del disco sorprende a propios y extraños. Las letras han sido muy cuidadas, y en ellas Frank nos desgrana cómo han sido sus relaciones, mezclando drogas, sexo, barrios marginales y rupturas de esas que calan hondo.

Según el propio Ocean, el disco es un modo de canalizar el verano (de ahí el título del CD) de amor y desamor que tanto le marcó. “Bad Religion” es el mejor ejemplo de ello, la canción trata del amor no correspondido y consigue que suene sincero y desgarrador, en menos de 3 minutos. Lo que hace especial a este disco es lo lejos que lo encontramos ideológicamente de los estereotipos del rap recargado de lujos, coches y culos dando botes por los videoclips.

El sonido de ‘channel ORANGE’ está alejado del sonido más hip hop del colectivo Odd Future al que pertenece y el cual le dio fama. Emotividad, calidez, soul, la voz de Frank se adapta perfectamente a los rapeos de André 3000 y Earl Sweatshirt en un género como es el R&B, tradicionalmente heterosexual, en el que parece destinado a hacer historia más por el contexto de sus letras que por el propio contenido. Con referentes como Stevie Wonder o Prince, la ausencia de coros y arreglos nos enseñan la personalidad de la voz de Frank, donde el mensaje es lo importante. Que nadie piense que es cursi, al contrario, hay que tener lo que hay que tener para escribir y publicar realmente lo que sientes, y no la parafernalia que rodea a las letras simplonas de muchos artistas que no pasan del ‘oh baby’.

Nominado a los premios Grammy y colaborando en “Watch the throne” de Jay-Z y mi adorado Kanye West, ha sido telonero de Coldplay y ha compuesto para Beyoncé o John Legend. ¿Alguien da más?

La canción que escojo es ‘Pyramids’. Nada convencional, la particular obra maestra de 9 minutos nos sorprende con la forma en la que no distinguimos si habla en primera persona mediante metáforas o simplemente cuenta una historia. Autoproducida, el toque épico recae en las manos de John Mayer, cuyo solo es simply amazing.  A este hit no le falta nada.