Instant crush – Amor a primera escucha


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No sé por donde empezar. Llevo una semanita bastante caótica y el post que tenía planeado lo tengo aparcadísimo, por unas cosas o por otras, esta semana se ve que no estoy en lo que tengo que estar. Y hay una canción que no me saco de la cabeza y quiero que no os la saquéis vosotros tampoco, ya sabéis, compartir es vivir.

El caso es que con la filtración de ‘Random Access Memories’ (todos sabéis de que estoy hablando, el que no lo sepa es que vive muy alejado del mundo), mi Twitter y mi Facebook parecían revistas documentadísimas de críticos (y no humildes opiniones de hijo de vecino) sobre lo último de los franceses Daft Punk. Si dijese que alguno que otro morirá pronto de sobredosis de ‘hype’… no creo que me equivocase mucho, y no quiero ni imaginarme la que nos espera con la salida oficial el martes 21.

A lo que iba, me bajé el cd en cuanto vi un enlace fiable en la red y no lo escuché hasta pasadas unas horas porque estaba en clase, y bueno, a la primera escucha, ya tenía canción favorita.

Instant Crush” es el tema. Es MI tema. Esta canción me crea un bucle insostenible que me hace reproducirla y reproducirla hasta que me digo: “va, cambia, porque acabarás aborreciéndola.” Con la colaboración de Julian Casablancas, líder de mis amados (le pese a quien le pese) Strokes, no se muy bien cómo describir qué siento al escucharla. Quizá la melodía, quizá el ritmo, quizá que siento cierta identificación con la letra, quizá la voz de Julian, no lo sé, pero me encanta escucharla una y otra vez.

Su manera de involucrarse con la música, sin pretender por ello ser estrellas, escondiendo su aspecto físico, haciendo que nos centremos única y exclusivamente en lo que importa, que es la música.

Podría daros un poco la chapa sobre quienes son Daft Punk, su incuestionable aportación a la electrónica, blablablá y más blablablá, pero cada uno tiene su opinión (fundamentada o no) sobre Bangalter y de Homem-Christo.

Una de las cosas por la que los admiro es por su manera de involucrarse con la música, sin pretender por ello ser estrellas, escondiendo su aspecto físico, haciendo que nos centremos única y exclusivamente en lo que importa, que es la música.

Hoy en día, con la facilidad con la que los DJ’s te cambian de tema (que cada cual se dé por aludido), los franceses no quieren ser reconocidos ni buscan la fama que va más allá del carácter estrictamente profesional.

La música es lo más personal e intimo que tienen para ofrecernos, nos revelan con sus canciones lo que sienten plasmándolo en auténticas obras maestras. Quizá son un poco maniáticos del control, pero como bien dijeron hace poco, no puedes tenerlo todo. Y ellos prefieren más control que dinero, ellos deciden sobre lo que hacen y nos lo demuestran álbum tras álbum. Sólo 4 álbumes no bastan para definirlos; aún queda mucho Daft Punk. El control es libertad. Y ellos deciden.

“And we will never be alone again, cause it doesn’t happen everyday…”