La fiesta de Roosevelt en La [2] de Apolo


En junio de este mismo 2016 Roosevelt pasaron por nuestro país y organizaron una buena en el escenario Pitchfork del Primavera Sound. Eran las 3 y pico de la mañana del último día de festival y tenían a todo el público dispuesto a darlo todo como calentamiento a la sesión de despedida de DJ Coco. ¿Condiciones fáciles para dejarnos a todos con buen sabor de boca? Lo fueran o no, el cantante alemán ha vuelto a nuestro país antes de terminar el año y ha demostrado que su éxito en la Ciudad Condal no fue casualidad. 

Esta semana ha pasado por Barcelona (esta noche toca también en la Moby Dick de Madrid) para presentar su primer álbum “Roosevelt” en La [2] de Apolo, donde ya tocaron hace dos años ante sólo 20 personas como ellos mismos se han encargado de recordar. Esta vez tenían casi pleno en la sala. 

Siguiendo prácticamente el mismo orden de ese primer álbum, la primera sensación fue que el público no se iba a acabar de movilizar del todo. ¡Inocente de mí, juzgando un concierto a sólo dos o tres canciones de empezar! “Elliot” llegó, tema que da título a su primer EP de 2013, y entonces empezó la marcha. Es totalmente imposible no mover los pies y el cuerpo entero con el bajo rítmico de sus canciones. Con “Colours” y “Heart” la cosa ya iba sobre segura, pero ninguna otra pudo superar los coros y bailoteos por parte del público con “Fever”. La [2] se convirtió en una gran celebración y quedamos todos satisfechos por lo que había ofrecido en sólo esa primera media parte del concierto.

Debo decir, aún así, que en mi opinión el joven de Colonia acabó pasando a segundo plano consiguiendo más atención los dos músicos que le acompañaban. Debatía conmigo misma si me gustaba más el fantástico groove funk del bajista o la energía buenrollista del baterista. Era imposible no fijarse en las miradas cómplices entre los otros dos miembros de la banda y cómo intercambiaban sonrisas mientras disfrutaban de los temas. Se lo estaban pasando bien y consiguieron transmitirlo a todos los presentes. 

Temazo tras temazo Roosevelt fue descargando todo el repertorio de su disco hasta que cuando parecía que el ánimo del público volvía a decaer, los bombos cobraron fuerza de nuevo, el batería se desmelenó literalmente y trajeron de vuelta el subidón general con “Sea”, el primer single del artista por allá el 2012. Cuatro años después sigue siendo el (casi) cierre de concierto perfecto, en el que demuestra el talento detrás de su primer disco.

Dejaron “Night Moves” antes del bis para cerrar totalmente la noche con la cover de Womack & Womack que ya han hecho suya, un “Teardrops” ochentero traído al dance de los 2000. Todo eran sonrisas de satisfacción al terminar el concierto y no nos queda más que esperar que no tarden en “bring back the Fever again”.

Imagen destacada: Indiespot