Arcade Fire – “Reflektor” (2013)


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Pues ahora sí, ya tenemos “Reflektor”. Y estamos todos un poco ‘meh’ porque nos han sobrado minutos, temas, nos ha sobrado uno de los dos CDs que conforman el álbum, nos ha faltado épica, nos ha faltado el charm de Regine en más temas… Pero, ¿y lo que nos llevamos? Yo me doy por satisfecha: unos cuantos temas deliciosos, ritmos caribeños, sonidos disco, guitarras, violines, estribillazos, melodías ‘epic Win’ (Butler)…

Quizás por lo esperado de este trabajo y de esta banda, por el coñazo pedazo de promoción que se han estado marcando estas últimas semanas, estábamos esperando que el disco entero completase esa sensación tan positiva en general que nos dejaron los adelantos. Y os adelanto, que los adelantos son los mejores temas de este “Reflektor”, el más largo de sus trabajos y no por temas, sino por minutos. El CD se vende en formato doble (un poquitito más caro) debido a un hidden track (sois muy 90’s) de 10 minutazos de los que 7 son silencio y tres no aportan nada.

Los 7 cortes del primer CD habrían sido suficientes para contentar a la gran mayoría de sus fans. Abre con Reflektor, que cada vez es más buena, con cada escucha se confirma que no le sobra un solo minuto, para continuar con We Exist, otro de los temas que sonaron en el especial de SNL. Me pasó desapercibido al principio y ahora, sin embargo, me parece una pieza clave en el conjunto del disco, probablemente el eslabón perdido entre los Arcade Fire del futuro y los del pasado reciente. Un tema oscuro de tinte disco que construye para después explotar y luego flotar.  Flashbulb Eyes o lo que es lo mismo, minutos vacíos que no añaden valor alguno. Here Comes the Nigh Time es el auténtico temazo de este disco. Es bailable, es efectivo, es Arcade Fire. Normal Person, su lado más rockero. En el directo de Afterlife sonó a auténtico bombazo y se confirma en el estudio: una de mis preferidas. You Already Know, un sonido popero que recuerda a lo que nos presentaron con “The Suburbs”, correcto. La primera parte se cierra con Joan of Arc. Más que notable tema que nos transporta a los AF del “Neon Bible” al que probablemente le sobren un par de minutos.

Al segundo disco le sobra medio disco. Los primeros 15 minutos del segundo CD me parecen un engaño. De verdad, un timo. Como si les hubiesen pagado por rellenar con minutos vacíos. Here Comes the Night Time II nada tiene que ver con su primera parte, tres minutos de nada musical. Awful Sound (Oh Eurydice) comienza con unas notas de bajo que bien podrían haberles robado a los Arctic Monkeys para convertirse más adelante en algo de los Beatles. Una canción cándida y nostálgica pero potente a la que sin duda le sobran la mitad de los minutos para ser, como mínimo, digerible. It’s Never Over (Oh Orpheus) (la escultura de su portada son Eurídice y Orfeo, de ahí este jueguecito) es insufrible y la pienso pasar todas las veces que suene. Con Porno tampoco he encontrado nada que buscase. Un tema que parece incompleto en muchos aspectos. Lo bueno que tiene es que da paso a Afterlife, el botón de muestra de quién son Arcade Fire en 2013 y la mirada puesta en todo lo que han sido desde 2004. El tema bandera de este disco, el Power Out de “Funeral”, el Intervention  de “Neon Bible”, el Ready to Start de “The Suburbs”. Una pena que decidiesen recoger el chiringuito con Supersymmetry, el corte más experimental (y coñazo) (y largo) (e innecesario).

En conjunto es un buen disco, aunque creo que ya he comentado que le sobran minutos. Y es una pena porque podría haber sido un buen trabajo y podría haber tenido esa consistencia de sus trabajos anteriores, eso de que te escucharías todos los temas del disco en orden una y mil millones de veces. Le pondría un notable alto (y lo de alto con la boca pequeñita). Y sin embargo, nos dejan un muy buen primer CD y un segundo CD que no termina de cuajar. Y un hidden track que ‘pa habernos matao’.

Han empezado a dar conciertos secretos por el Reino Unido y anunciar fechas en salas pequeñas (1.000 – 3.000 asistentes), pero no como Arcade Fire, sino como The Reflektors. Con este formato tocan para un público reducido en un ambiente íntimo temas de “Reflektor”. Piden a los asistentes que acudan vestidos de etiqueta o disfrazados, a echarse unas risas y unos bailes. En un concierto hace unos días en Brooklyn la banda puso un falso escenario y cuando todo el mundo estaba apelotonado en la primera fila, resultó que el verdadero escenario estaba detrás de todo el mundo (LOL K CHISTOSOS). Pidieron perdón por considerarlo divertido, aunque aseguran que no será la última vez que crean divertido algo que los demás no. Heather Graham, Michael Cera o Elijah Wood ya han podido ver estos shows.

La gira de verdad, la de salas y festivales, que hayamos podido saber, empieza en enero en Nueva Zelanda. ¿Fechas en salas de España? No sabemos nada aún. Con “The Suburbs” pisaron Madrid y Barcelona en primavera y volvieron en verano a Benicàssim. Puedo poner y pongo la mano en el fuego por que este año los veremos en el 20 aniversario del FIB. Vince me oiga y permita a estos canadienses defender su “Reflektor” ante el Tribunal Superior del FIB.