Avicii dice “adiós”


Dice adiós a los escenarios. Afortunadamente, seguirá comunicándose con todos sus fan a través de la música. O eso es lo que ha dicho a través del comunicado que ha emitido a través de su página en Facebook.

De Avicii podría decirse que es un genio de la música. Como la gran parte de los suecos. ¿Qué tendrán allí para hacerles sacar ese talento que en otros países no llegamos a desarrollar? Con tan sólo 26 años (y 8 de carrera) ha dicho basta. En sus carnes ha vivido durante todo este tiempo lo que supone una vida llena de éxitos: constantes giras, multitud de shows, poco descanso,… A este ritmo de vida que tiene el artista, le sumas que es un productor que se encierra en el estudio y que te dice que tiene 70 temas sin publicar todavía (y que no sabe si todos saldrán a la luz), apaga y vámonos.

Compaginar este ritmo de trabajo ha superado el umbral permitido por Tim, confirmando que 2016 será su último año dando shows en directo. Algo así dijo Deorro hace poco más de un año. En el comunicado del sueco destacamos estas palabras:

“Mi camino ha estado lleno de éxitos, pero estos no han llegado sin golpes. Me he convertido en un adulto mientras he crecido como artista, he llegado a conocerme mejor a mí mismo y a darme cuenta de que hay muchas cosas que quiero hacer en mi vida. Tengo un gran interés en diferentes áreas pero muy poco tiempo para explorarlas.”

A esta falta de tiempo en poder dedicarse a otro tipo de cosas y experiencias debemos añadirle los recientes problemas de salud que ha mantenido durante los últimos dos años. Y alguna vez ya le han hecho bajarse de los escenarios. Parece que el Avicii con cara de niño que conocíamos ha desaparecido, dejando atrás sus características camisas de cuadros. Ya deja relucir sus tatuajes cubriendo el brazo izquierdo, sus prominentes entradas, una cara exhausta de años de trabajo (canciones enteramente hechas por él y también para otros).

Deja entrever que quizá pueda volver algún día, que nunca hay que decir nunca. Seguramente tras un gran descanso merecido.