Sostenibilidad en los festivales de música


Un Festival por Dentro - Sostenibilidad Festivales

Seguro que muchos de vosotros al leer el título del artículo habéis pensado: “¿Sostenibilidad en los festivales de música? ¡Qué aburrimiento!”. Os entiendo perfectamente. Yo también pensaba lo mismo, hasta que un día asistí a una conferencia sobre festivales sostenibles. Además de que los festivales producen un gran impacto sobre el medio ambiente, allí me di cuenta de que actuar de forma sostenible puede llegar a resultar incluso divertido. A continuación os detallo un conjunto de iniciativas que realizan algunos festivales para reducir su huella ecológica, algunas de las cuales considero que tienen su gracia.

 “You can’t drive to us”

Las emisiones de CO2 producidas por los medios de transporte utilizados por los asistentes es, en la mayoría de festivales, la principal fuente de contaminación de éstos, motivo por el cual muchos eventos de este tipo promocionan el uso del transporte público. El Øyafestivalen, un pequeño festival de Noruega, va más allá y simplemente no proporciona ningún espacio para que los coches puedan aparcar, consiguiendo así que el 97% de los asistentes al festival se desplacen en transporte público, andando o en bici.

 “Let’s be energetic”

Muchos festivales están empezando a apostar por energías renovables, así como biocombustibles, que disminuyen la necesidad de utilizar generadores que requieren combustibles muy contaminantes. En algunos de ellos nos hemos encontrado con la curiosa imagen de personas pedaleando en unas bicis que convierten el movimiento de las ruedas en electricidad, y esta se utiliza para iluminar algún área del festival o para cargar móviles. Hay un festival francés llamado We Love Green donde el área de niños dispone de unas cuantas bicis estáticas en las que ellos pueden subirse a pedalear y, al mismo tiempo que se lo pasan bien y hacen ejercicio, generan electricidad para iluminar su zona de juegos.

“Reduce, reuse and recycle”

Para reducir la gran cantidad de residuos que se producen durante un festival también se desarrollan determinadas acciones. Algunos ofrecen una cierta cantidad de dinero por cada vaso de plástico devuelto, mientras que otros directamente proporcionan vasos reutilizables. En algunas ocasiones se pide a la gente que se traiga su botella de agua y que la reutilice para evitar un malbaratamiento de botellas de plástico. Aun así, cuando termina el festival la multitud de basura tirada por el suelo es una imagen que difícilmente se puede evitar. Por ejemplo, en el mítico Glastonbury se necesita la colaboración de más de 800 voluntarios para recoger las toneladas de basura que la gente deja tirada en el suelo.

“Pick up your rubbish”

En los festivales que poseen una zona de acampada, los residuos que se generan se multiplican, de aquí que se busquen formas de incentivar la colaboración de los asistentes. En un festival del Reino Unido llamado Shambala –que por cierto, se trata de uno de los festivales más sostenibles que existen actualmente– se cobra un depósito de 10 pounds a cada asistente que solo se devuelve en el caso de que la persona en concreto recicle sus residuos al finalizar el festival. De esta manera consiguen reciclar una gran parte de los residuos generados y, con el dinero de los que no han querido reciclar, pagan a gente para que recojan los residuos que quedan tirados.

Shambala Festival 2013
Shambala Festival 2013

“Love your tent”

Otro gran problema de los festivales en los que la gente puede acampar son las numerosas tiendas de campaña que son abandonadas una vez finalizado el evento (1 de 5 aproximadamente). Los materiales con los que estos objetos están hechos acostumbran a no ser reciclables motivo por el cual se tienen que enviar a vertederos. Para poner solución a este problema, la asociación “A Greener Festival” (una organización sin ánimo de lucro que fomenta las prácticas sostenibles en los festivales de música) ha creado una campaña llamada “Love Your Tent” que invita a los asistentes de festivales a amar sus tiendas de campaña y no abandonarlas. Os dejo con el link de uno de los vídeos que utilizan para promocionar la campaña. Creo que vale la pena verlo.

Hemos visto varias acciones que realizan algunos festivales de música para reducir su impacto en el medio ambiente. En un pasado, esta característica no se tenía en demasiada consideración pero, actualmente, cada vez más festivales están poniéndose las pilas y se han subido al carro de la sostenibilidad. Hay quien dice que estas iniciativas sostenibles consiguen cambiar, aunque sea un poquito, el comportamiento y la forma de pensar de sus asistentes en su rutina diaria, debido a que estos toman conciencia sobre el problema y descubren que actuar responsablemente con el medio ambiente puede llenar de satisfacción. Así pues, os invito a ser ambientalmente responsables tanto a los festivales de música que vayáis, como en vuestra vida diaria.

Fotos: Firefly, Ben Birchall y Shambala Festival