Arenal Sound 2017: 2 hypes & 2 dislikes


Todos tenemos a ese par de grupos que a veces nos cuesta admitir que escuchamos, y no debería ser así, lo sé, porque si hay algo a lo que se puede aplicar el refrán “para gustos, los colores”… Ese algo es la música. Hoy os traigo mis 4 guilty pleasures del Arenal Sound 2017, que son básicamente esos conciertos a los que irás más sola que la una porque nadie va a querer venir conmigo. Oye, ¡a lo mejor encuentro al amor de mi vida entre la variopinta multitud!

Nancys Rubias

Por favor, ¿quién no ama a Mario Vaquerizo? Vale… mucha gente. Pero es que no le pilláis la esencia. Lo que pasa es que suele hablar antes de pensar y suelta perlas que son dignas de enmarcar durante siglos (a quién me recordará…), ¡y se la pela! Si algo tiene de especial este grupo son las performances que se montan en el escenario, aunque no esperes escucharles cantar porque aunque estén ahí para eso… Cantar son los padres. Pero joder, hay que reconocer que este vídeo es lo más.

Ojete Calor

Bueno, bueno, BUENO. “Hijo de puta hay que decirlo más” es la bandera que se les pone a este dúo de personajes que, lejos de ser del montón, destacan en el genero “subnopop” con canciones ofensivas que están hechas precisamente para eso, ofender. Ellos mismos dicen que si no te sientes insultado con sus letras es porque no las has entendido, y yo os voy a poner por aquí­ un temita que, personalmente, cantaré a pleno pulmón el miércoles.

The Tripletz

Que no panda el cúnico, que a estos los quiero ver por pasar vergüenza ajena y hatear un rato, que se me da muy bien. Estos integrantes del Dulcesquad, el grupo de “amiguis” de Aida Domenech, hacen como que pinchan mientras saltan, bailan y dan la nota en el escenario y si os digo la verdad, lo que más me va a gustar es reí­rme del fandom absurdo (en mi opinión) que se genera con esta gente, ya sabéis… influencers desos. Voy a ver si me compro dos maracas y triunfo igual.

Dulceida

La influencer nacional por excelencia estará en el Arenal haciendo más de lo mismo que sus colegas y llenándose los bolsillos para ir de aeropuerto en aeropuerto pasando vacaciones que muchos quisiéramos. Pero ojo, no vayas a pedirle una foto, no vaya a ser que entre hotelazo y hotelazo le sude el bigote y no quiera salir mal en las RRSS. El caso es hacer el paripé y darse el lote con su wifey delante de miles de personas. Allí estaré yo para inmortalizar en fotos el día en que el mundo me dio el asco definitivo.

FOTO: Elle