Arranca el Fijazz con Nicholas Payton


Ayer comenzó la XIX edición del Festival Internacional de Jazz con un referente moderno del jazz de Nueva Orleans, Nicholas Payton.

La primera jornada del festival daba comienzo a las diez de la noche en el ADDA. Al entrar, la primera sensación fue la de ser los más jóvenes de todo el auditorio, pero la verdad es que se podía ver algún que otro menor de 30 años.

Al pasar la puerta y observar nuestras entradas, nos dimos cuenta de que veríamos el concierto desde lo alto del auditorio, aunque no supuso un gran inconveniente ya que la visión del escenario es genial desde todos los asientos. Además, entramos con la confianza de tener un buen sonido al ser un auditorio, y así fue.

Como pistoletazo de salida, Payton nos presentó una instrumentación clásica en sus conciertos, el trío. El artista de Louisiana, considerado uno de los mayores impulsores del neobop, comenzó con un arranque totalmente instrumental con variaciones de intensidad y ritmo que se intercalaban en cada tema. Influencias del soul, el funk, el blues y el hardbop se hacían patentes en cada una de sus piezas entre las cuales encontramos “C” o “Soft”.

Sobre las piezas, destacar la habilidad de Payton para poder tocar la trompeta y el Fender Rhodes simultáneamente, así como el virtuosismo del batería que adornó las piezas con varios solos realmente impresionantes.

Acabada esta parte, Payton hizo de maestro de ceremonias y presentó a una auténtica diva del jazz: Jane Monheit. Con una personalidad arrolladora y una voz depurada al máximo, se dispuso a dar todo un recital dedicado a Ella Fitzgerald. Comenzó de manera arrolladora con “Somebody Love Me”, pasando al glamuroso “Something’s Gotta Give” y prosiguiendo con un genial repertorio de piezas de la considerada primera dama de la canción. Al finalizar, y bajo petición popular, decidieron interpretar como bis el mítico “I’ve Got Your Under My Skin” dejándonos con unas ganas tremendas de ver y escuchar el siguiente concierto.

Si tenemos que encontrar un “pero” en este primer concierto, fue la iluminación que en algunos momentos llegaba a ser molesta, además de que al estar cerca de la cabina de los técnicos de sonido y luces, escuchamos ciertos sonidos radiofónicos que nos hacían perder la concentración (percance totalmente externo al festival).

FOTO: Fijazzalicante.