Bilboloop’16: El 15º cumpleaños por todo lo alto


La fiesta de presentación del festival bilbaíno con Rural Zombies y John Berkhout nos dejó con ganas de más. Después, los conciertos paralelos de Flyying Colours Laure Briard pusieron el listón muy alto para la 15ª edición del Bilboloop. Pero ahora llegaba la hora de la verdad. El 18 y 19 de noviembre tendrían lugar los conciertos de Formation, Telegram, Dekot, Man of Moon, Sego y Franco en el Kafe Antzokia de Bilbao. Un par de escuchas en casa a cada grupo bastaban para darse cuenta de que había mucho nivel. Y, como siempre, música de todo tipo.

Viernes 18: Guitarreo y sorpresas

Cuando la gente todavía aprovechaba para tomar las últimas cervezas o incluso cenar en el Ambigú, los bilbaínos Franco empezaban más o menos puntuales alrededor de las 21:30. El Antzoki, frío y prácticamente vacío, vibraba al ritmo del punk discotequero de la primera banda Bilboloop. Aunque la música fuera bailable, la gente se mantuvo alejada de las primeras filas -claro, estamos en Bilbao- hasta que el cantante instó al público a arrimarse. Pero el ambiente festivo no faltó, y menos teniendo en cuenta al grupo de amigas que no dejó de cantar y bailar ni un solo segundo. Fue de agradecer que el recinto se fuera llenando mientras el cuarteto ofrecía un directo de nivel y muy divertido.

Franco | No son el Dictador, son mucho peor. (Foto: Imanol Aldonza)
Franco | No son el Dictador, son mucho peor. (Foto: Imanol Aldonza)

Tras una brillante actuación de Franco y algún que otro polémico “¡Viva Franco!” que se escuchó entre el público, comenzaba Man of Moon, la sorpresa de la noche. El dúo de veinteañeros -así cualquiera se siente un inútil- escoceses dieron un concierto atmosférico y cargado de emoción.

Sin embargo, al principio algunos nos dejamos confundir por las apariencias. No me negaréis, a estas alturas, que encontrarse con un dúo guitarra-batería es encontrarse a un intento de The White Stripes en versión mala. Pues desde la primera canción nos dimos cuenta de que nada más lejos de la realidad. En lugar del simplismo contundente de los White, encontramos en Man of Moon un grupo con melodías y progresiones trabajadísimas. Y, aunque muy tímidos -era su primera vez fuera del Reino Unido-, acabaron por dar un espectáculo con un sonido sobresaliente. El sonido más logrado de los dos días de festival, podría llegar a decir.

Telegram: El broche final del viernes

Telegram | Entre el kraut y el glam (Foto: Imanol Aldonza)
Telegram | Entre el kraut y el glam (Foto: Imanol Aldonza)

Pero llegaba la hora del grupo más esperado del viernes: Telegram. La joven banda de Londres, con un brillante LP debut bajo el brazo, prometía un fiestón de nivel. Nada más salir y ver a los integrantes del grupo sobre el escenario lo confirmamos. Un frontman carismático -y muy guapo, por qué no decirlo- al que se le unían un bajista extravagante y retro, un guitarrista místico y un batería siempre sonriente. El cuarteto perfecto.

Durante la breve pero frenética actuación que brindaron (ni siquiera llegó a una hora), pudieron desgranar todas y cada una de las canciones de su disco. Y es que tienen temazos para rato: desde “Rule Number One” hasta “Follow”. Esta última, incluso hizo bailar a más de uno entre el público y sonreír al vocalista. El poder de la música. El poder de los grupos del Bilboloop.

Sábado 19: ¡A bailar, Bilboloop!

Tras las buenas sensaciones que dejaron los grupos del viernes, llegaba el día potente. Un día que ya comenzaba fuerte con Dekot, grupo de Bizkaia muy en la onda de Belako. Mientras los de Maruri ponían al público a bailar con los temas de su EP debut, el técnico de sonido no estuvo a la altura. Si ya es difícil que el Kafe Antzokia suene bien, con Dekot fue aún peor. El bajo y la guitarra -el primero, fundamental en la música de los vizcaínos- casi pasaban desapercibidos. Por suerte, los cuatro temas que tienen grabados: “Lurra”, “Haizea”, “Ura” y “Sua” suenan genial en directo.

Sego | Vitalidad californiana (Foto: Imanol Aldonza)
Sego | Vitalidad californiana (Foto: Imanol Aldonza)

Después del mal sonido que notamos en Dekot llegaron los californianos Sego, un grupo de lo más exótico por tierras vascas. Pero más exótico fue el fan sueco de la banda que había venido al Bilboloop sólo por ellos. Seguro que no se arrepintió de haber acudido al Antzoki esa noche, ya que los Sego fueron pura pólvora. Completamente dinámicos y surfeando la ola de la indietrónica gamberra entre sintes y guitarrazos. Al contrario que con Dekot, a Spencer Petersen (el vocalista) apenas se le oía, pero eso no nos impidió cantar a gritos “The Fringe” o “Wicket Youth”. Todo esto mientras Petersen daba vueltas alrededor del micrófono. Para acabar, lanzaron una camiseta, y adivinen a quién le tocó. Al sueco. Se la puso de la misma, sin ir al baño ni nada. Ay, el descaro escandinavo.

Formation: Por todo lo alto

Formation | Todavía no se había subido a ningún sitio (Foto: Imanol Aldonza)
Formation | Todavía no se había subido a ningún sitio (Foto: Imanol Aldonza)

El último grupo normalmente es el más prometedor. Y, en el caso del Bilboloop, siempre es el que más hace bailar a la gente. Formation cumplía ambos requisitos. Los londinenses fueron los que mejor sonaron en toda la noche. Además, se sintieron como en casa, ya que el batería conocía a varias personas entre el público. Incluso invitaron a uno de ellos a subir a tocar la pandereta. El cantante también se vino arriba. Literalmente, porque se subió encima de los enormes altavoces del Antzoki. Y por un momento parecía incluso que se iba a colgar de las pantallas de sonido. Pero decidió no hacerlo y en lugar de ello se metió a bailar entre el público y acabó tirado en el suelo en mitad de la sala golpeando un cencerro a ritmo de “Back Then”. Era una bonita metáfora: un cencerro y uno que está como un cencerro.

Después de todo acabamos saliendo de fiesta con el fanboy sueco de Sego. No todo iba a ser hablar de grupos del Bilboloop, así que le curtimos en cultura española. Pero nada de Unamuno, Paco de Lucía ni Triana, no, nada de eso. Le enseñamos a hacer la patada voladora de Bisbal, a cantar como Manos de Topo y a lucir como Bertín Osborne. Creo que ese tipo no vuelve a bajar más al sur de Europa. Bueno, tal vez sí al Bilboloop.