Crónica FIB 2017: viernes 14


Ir de festival comporta cierto riesgo y uno de ellos es levantarse al día siguiente. En el camping del FIB, tanto en el Campfest como en el Villacamp, el sol suele atizar con fuerza. Las telas de las tiendas abrasan pasadas las 10 de la mañana y es prácticamente inviable prolongar el sueño un rato más. Los más pícaros suelen dormir fuera de la tienda, aprovechando el espacio colindante del terreno que queda a la sombra. Pero resulta en vano no quedar expuesto al calor.

El paisaje es casi devastador. Y digo casi porque a pesar de todo, de las tiendas surgen los primeros héroes matutinos. Aquellos guiris que, después de ocho horas de fiesta seguidas, salen airosos de la pasada noche. Con las marcas calcinadas de sus calcetines, aprovechan para despertar a sus amigos.

No son sigilosos. Actúan decisivamente. Echan un vistazo a su alrededor para detectar anomalías y cuando las encuentran, para allá que van. Se trata de un simple gesto. Acercarse a su colega y pronunciar con acento inglés: “So, you’re right man?”. Y para qué utilizar la forma gramatical correcta si el fin justifica los medios.

No es necesario deciros que los nacionales respondemos distinto. Incluso nos cuesta más levantarnos. No tenemos ese gen del cual gozan británicos y que les hace inmortales durante las noches de festival. Aunque, al fin y al cabo, estereotipos a un lado: todos estamos allí por la misma razón. Así que vamos a lo importante.

La noche del viernes prometía y prometió. La jornada nos deparaba los directos de los ingleses Foals, el canadiense Deadmau5 y españoles como Mourn, Los Planetas y Bigott. El segundo día nos dió algunos ratos para seguir investigando por los escenarios, encontrar la variedad musical.

Mourn fueron los primeros en cautivarnos. La formación de los jóvenes catalanes, sacudieron cualquier expectativa que pudiéramos tener. Siempre nos acaban sorprendiendo. Canción tras canción reafirman su carácter y garra encima del escenario. El cuarteto siempre está dispuesto a darlo todo y su actión en el FIB no fue para menos.

A medida que nos íbamos adentrando en la noche, pudimos disfrutar del show de Los Planetas. Durante esa noche estábamos de celebración. Y es que la banda cumplía 10 años de conciertos en el festival. Fue inevitable ver cómo durante el concierto, los ingleses invadían Las Palmas para ver más tarde a Foals.

Si algo no deja de demostrar el quinteto de Oxford, es su temperamento y amor por el directo. Podemos apuntar que Yannis, el vocalista de la banda, hace la diferencia. Es impresionante ver cómo coge las riendas del asunto. La actitud y las ganas que transmite en cada momento, hacen de él uno de los mejores frontmen del momento. Foals estuvieron dando caña durante una hora y media larga. Tocaron sus mejores piezas y también sus canciones más populares. Aquellas en las que ingleses y nacionales éramos uno cantando al unísono. Sin duda alguna, un concierto para recordar durante mucho tiempo.

Más tarde, cerrando la jornada, nos rendimos al sonido electrónico de Deadmau5. El dj no pudo estar más acertado. Nos devolvió a la época de los 2000 con temazos como “The Veldt” y “Ghosts n’ Stuff”.

A pesar del espectáculo, no pudimos aguantar mucho más. La intensidad del concierto empezaba a no casar con el calor que sufriríamos a la mañana siguiente. Y es que descansar bien después de tanto movimiento, es necesario para poder coger el siguiente día con energía. Así, nos despedimos pronto del viernes para poder encarar el gran sábado que nos esperaba.

FOTOS: Facebook FIB Benicàssim Festival