Crónica Interestelar Sevilla 2018: sábado


La segunda jornada del festival interestelar arrancó con la energía palpable del primero, pero con un mal presagio: el cielo. Los asistentes tuvieron que bajar su mirada de las nubes a los escenarios donde de verdad se iba a formar un buen espectáculo.

El sábado se inauguró de sevillanas maneras con la música de All La Glory, famosos en el panorama musical de la ciudad, para dar paso al mítico Josele Santiago que presentó de forma flamante y atrevida su Transilvania. Con un poco más de impulso, llegaba el turno de Arizona Baby, perfectos como siempre en su mezcla entre rock, folk e indie.

Foto: facebook Interestelar

Con el cuerpo algo más entrado en calor llegaba Ángel Stanich, una de las paradas fuertes de la tarde. El santanderino, presentó sobre las tablas interestelares la declaración de intenciones que supone su Antigua y Barbuda. A la vez, el escenario J&B dejaba escapar los enérgicos acordes de Turmalina, con su enérgico y atractivo Vértigo y Victoria, que sonó genial pese al chaparrón que les obligó a acortar su repertorio.

Pese a la tormenta, el Kanka supo levantar los ánimos y enseñar a todo el mundo lo bello que es vivir, creando uno de los momentos más bonitos de la tarde. A los pies del escenario solo se veían chubasqueros bailarines, paraguas y cabezas mojadas. Un momento para el recuerdo el hecho de disfrutar de ese imprevisto ambiente. A pesar de la lluvia, salió al escenario el mítico Kiko Veneno que entre los acordes de los clásicos de toda una vida y algún cante por Camarón, enseño a todos los asistentes que hay que estar enamorado de la vida aunque a veces duela llueva.

Con la llegada de la Tercera Guerra Mundial y la feroz voz de Javier Valencia de Full, el cielo se abrió y la pradera se llenó por completo. Fue una mezcla perfecta entre la potencia de canciones como “Aullando”, “Misión y Funeral”, o el clásico “Quiénes somos realmente”. Tras su final, no tardó en comenzar el espectáculo que tenía preparado  Coque Malla.  El ex-Ronaldo, además de tocar con pasión El último hombre en la tierra, sorprendió tocando el clásico “El equilibrio es imposible” de Los Piratas y subiendo al escenario a Annie B Sweet para tocar ese himno que es ya “No puedo vivir sin ti”. Sin duda, su hora sobre el escenario fue uno de los mejores pasos del festival de muchos y sobretodo, para él mismo, que ha catalogado el concierto como uno de los mejores de la gira.

Con las 22:30 marcando el reloj, llegó el turno de los granadinos Lori Meyers, que hicieron saltar a todos los 22.000 asistentes del festival. Sus “Luces de Neón” , fueron literales con la cantidad de pantallas y producto audiovisual que tenían montado sobre el escenario Cruzcampo. Su último trabajo En La Espiral se puede decir que tuvo muy buena acogida entre el público sevillano, pero fue mejor la que recibió los clásicos de “Emborracharme”, “Siempre Brilla El Sol” y “Mi Realidad”, donde el vocalista, Antonio López, aprovechó para bajar al foso y cantar con los asistentes. Con un último guiño trianero, cerró el escenario y dio paso al rapero Rayden. Esta vez las criticas en forma de verso volaban por la cabeza de todo el público que, más que bailar, se paraba más a escuchar. Fue con el cierre de  Dorian que presentaba su recién salido del horno, Justicia Universal, cuando podemos decir que el indie del festival se fue dormir. Después la marcha siguió en el escenario de emergentes, donde podría decirse que el broche final lo pusieron los sevillanos El Imperio del Perro y el ritmo salvaje de Los Bengala.

Esta segunda edición ha demostrado que pese a que haga un calor abrumado, llueva o truene, el Interestelar Sevilla se queda para rato.