Crónica de la segunda edición del International Dub Gathering


Como ya os avisamos meses antes del festival, la segunda edición del International Dub Gathering estaba peleando por ser el festival número uno de la escena dub/stepper. Y a toro pasado, podemos decir que lo han conseguido (con el permiso de los dos de siempre en Francia).

La lista de artistas de talla mundial que han pasado por Barcelona, las mejoras hechas respecto al año pasado dentro del festival (nuevos escenarios, más puestos de comida, etc.) y las ganas que han puesto tanto la organización como el público de que todo fuera rodado son solo unas pocas razones del porqué del éxito de este festival en tan solo dos ediciones.

Todos y cada uno de los días tenían un cartel de infarto, con artistas que te morías ver solapándose. Hay gente que criticará este tipo de situaciones, yo creo que es imposible traer este número de artistas de corte internacional y que no se solape alguno.

No llegamos a Purple Rockets, que abrían el festival en el Back’a’Yard (Presidido por el sound de Green Light), pero vimos desde el principio la actuación de la Smoking Dub Academy, buen debut festivalero. Nos fuimos un rato a ver a Legal Shot con su propio sound en el Rub & Dub, el nuevo escenario en la zona de árboles, y el sabor de boca no pudo ser mejor. Selección perfecta acompañada de un sound calibrado a la perfección y en un entorno de lujo. No llevábamos ni dos horas en el festival y ya sabíamos que iba a ser uno de los mejores hasta la fechas, se podía respirar la buena vibración.

Cenamos en el recinto lo más rápido que pudimos y fuimos al Main Arena a ver una selección única, de esas que no se olvidan fácilmente: el legendario sound de Jah Tubby’s con dos míticos MC’s: Mackie Banton y Dixie Peach, pura vieja escuela. La sesión fue codo con codo con Word, Sound and Power con los singers Jimmy Ranks y Bobo Blackstar. Todo transcurrió como se esperaba. Estuvimos la primera parte de la sesión pegados al altavoz de al lado de la cabina disfrutando de la selección como niños en un parque de bolas. La primera noche finalizó con el siempre enérgico directo de Zion Train en el Hortidub. Un cierre perfecto para el primer día de festival, parecía que se iba a caer la sala.

Respecto a esta sala, he visto varias críticas en redes y me gustaría aclarar un par de cosas: el año pasado si podías entrar -ya que no había control de público, como en esta edición- con la acumulación de gente que había, era difícil no ahogarse por el calor o las gotas de sudor que caían del techo. Pues bien, este año ha sido nuestra sala fetiche. No solo por los artistas que allí actuaban o el sound de Bombass Hi-Fi (delicatesen), sino por el espacio que había para disfrutar del baile sin agobios y la terraza interior que ha sido habilitada este año.

Solíamos llegar después de cenar, una hora antes de la actuación que teníamos pensado ver, descansábamos un rato fuera y entrábamos a bailar cuando nos apetecía. Si, había colas largas, pero si te organizas como hicimos nosotros no te pierdes absolutamente nada y ni mucho menos, te quedas sin entrar a la sala.

Era mediodía de sábado: despertar duro, comida depurativa y para el recinto, bus mediante. El día con mejor cartel del festival, en mi opinión. Junto a YT y Solo Banton, la actuación de Dubkasm fue de las que menos me gustó perderme, pero como ya hemos dicho en un festival de estas características es imposible estar en misa y repicando. El primer día de festival nos enamoramos del escenario Rub & Dub y decidimos volver para ver a Legal Shot. Aparecieron por cabina George Palmer y Charlie P para amenizar -y de qué forma- la sesión.

Llegaba entonces la hora de mover al Monkey’s Dub, el escenario de la piscina, dónde había una actuación muy esperada a nivel personal, Dub Dinasty. Tuve la oportunidad de ver a Alpha Steppa con Don Fe este año y me veía con la obligación de repetir. Sin duda una decisión acertada, nos regalaron una de las mejores sesiones de la segunda edición de forma clara. Los franceses de O.B.F. -sin Rico, baja en el festival- se encargaron de hacer vibrar hasta el agua de la piscina acto seguido en el mismo escenario. Una tarde de locos, vamos.

¿Y la noche? Espectacular. Moa Anbessa, uno de los sound que más ganas tenía de ver en directo, hizo que se cayera el Hortidub. Mucha cola para verlos pero eso sí, si tienes claro lo que vale ver este show en directo no piensas en cuántos minutos de cola vas a hacer. Una de las mejores sesiones de dub que he escuchado en mi vida, me atrevo a decir. Sin duda, una de las que más he disfrutado. Cuando terminaron los venecianos nos fuimos a ver a Stand High Patrol (Full Crew) en el Main Arena, desplegando un set mucho más electrónico de lo habitual y haciendo saltar a todo el escenario principal con sus temas más clásicos y sus nuevas melodías. Buena combinación sin duda.

Llegaba el último día y a falta de unas 12 horas de dub, ya teníamos la pena en el cuerpo por saber que al día siguiente tocaba volver a la rutina. No worries. El set más cañero del festival vino de la mano de Panda Dub (LIVE) llegando incluso a ritmos propios del hardtek o el raggatek que planeaban sobre todas las cabezas que poblaron el Main Arena ese tercer día.

Decidimos ir a ver un rato a Green Light para ir después a Solo Banton y YT pero finalmente, nos quedamos en el Back’a’Yard. ¿La razón? La cantidad de dubplates antiguos y exclusivos que pudimos escuchar nos dejó atónitos (por poner un ejemplo, pudimos escuchar definitivamente la dubplate que ha preparado Daddy Sevi con Alborosie en directo). Agradecimientos al público y la familia del festival saliendo del micro y buenas vibras por doquier.

Descansamos hasta que abrió Hortidub con la sangre nueva del movimiento, Ashanti Selah & Jr. Roy, que demostraron que tienen tanto talento y profesionalidad como sus antecesores. Un poquito de King Jammy’s y de vuelta al Hortidub. Mucha gente no entenderá el por qué de esto. Crudobilbao con Novato y Irie Nanara nos dieron la razón. En muy pocas sesiones puedes ver tanta energía desparramada tanto por los producers o los singers como por el público que les escucha. La sala vibraba literalmente con las producciones de uno de los genios del dub peninsular y las vocales de estos dos singers norteños. El público que estuvo allí presente disfrutó, y de qué manera, con canciones como “Sube el volumen”, “Mohammed Ali” o “Travel On” que hacían explotar los altavoces de Bombass Hi-Fi en directo.

Ya se iba acabando la última noche cuando nos fuimos al Main a disfrutar del final de Blackboard Jungle, un sound al que le tengo especial aprecio, e Iration Steppas. Una sesión cañera, sorprendente a nivel de selección y sin muchos pull-ups, que es una de las cosas que menos me gustan en una sesión de dub, el abuso de este recurso. Nos paseamos otra vez por el cierre de Hortidub y poco más. Abrazos, risas, despedidas y mucha pena por dejar ese maravilloso lugar.

Desde ya, os aviso a todos los amantes del reggae, que el año que viene habrá mayor afluencia de público, -como se prevé- el festival irá añadiendo mejoras paulatinamente y por lo tanto los sitios para el camping y hoteles de la zona estarán mucho más codiciados. ¡El que avisa no es traidor! Por supuesto cabe decir que a nivel personal me parece, después del todopoderoso Rototom y salvando las diferencias, el mejor festival de reggae de la península, sobre todo si eres un amante del dub y el steppa. No perdáis la oportunidad para el año que viene y comprad las entradas en cuanto salgan. ¿Nos vemos el año que viene por Vilassar de Mar? Si no nos vemos es porque tú no estás.

Long life Reggae music.

FOTO: Facebook IDG