Crónica Lisboa Dance Festival 2016


Teniendo en cuenta que cada año se celebran más de 120 festivales de música a lo largo de todo el país, es ya de sobra sabido que en Portugal no andan faltos de eventos de estas características. No obstante, y a pesar también de que no hay semana en la que la música electrónica no forme parte activa de la vida nocturna de Lisboa, la misma capital pedía a gritos un encuentro mayor que reuniera en un mismo lugar toda la efervescencia artística de la escena electrónica actual: artistas, sellos, medios de comunicación, marcas y público.

Así nace Lisboa Dance Festival, cuya primera edición tuvo lugar el pasado 4 y 5 de marzo en LX Factory, un antiguo complejo industrial textil reconvertido en un moderno punto de encuentro para jóvenes creativos y nuevos negocios. Hablando en plata, una fábrica en desuso reconvertida en mercado hipster, lugar idóneo para un evento como éste.

Un brillante neón con el nombre de LX Factory daba la bienvenida a los nuevos visitantes y al entrar, entre tanto ambiente industrial y graffiti, una empezaba a pensar que la manida frase de “Lisboa es el nuevo Berlín” está tomando forma real muy rápidamente.

Un Festival por Dentro - Lisboa Dance Festival 2

El festival dividía su variada programación en cuatro salas diferentes, repartidas por edificios cercanos entre sí e incluso metidas de lleno dentro de la actividad habitual de la fábrica, lo que hacía que incluso los no asistentes al festival pudieran disfrutar del ambiente musical.

House, Techno, Afro, Disco, Hip Hop… Entrando de manera aleatoria a las diferentes salas y sin obsesionarse mucho con los horarios, uno siempre encontraba buena música y géneros diferentes, desde artistas ya consolidados como Svën Vath pinchando en una enorme sala industrial, pasando por pequeños pero muy prometedores sellos como Extended Records en un ambiente más de pequeño club.

Un Festival por Dentro - Lisboa Dance Festival 3

Además de la programación musical oficial, durante el día también se celebraban conferencias, debates y talleres donde se dieron encuentro profesionales y medios de comunicación del sector. En definitiva, un nuevo festival muy a tener en cuenta y que probablemente ayude a consolidar la escena de electrónica ya existente en la ciudad.

Y aunque la gentrificación no es algo que me entusiasme personalmente, si Lisboa se convierte en el nuevo Berlín lo cierto es que es una ciudad que posee un clima mucho más privilegiado para realizar eventos de este tipo. Además, aparte de no tener que morir de hipotermia la mayor parte del año, también se puede beber en la calle, todo es considerablemente más barato y hay muchísimo menos postureo. ¡Todo son ventajas! (Pero ssssssh, no vengáis muchos que se estropea 😉 ).

Un Festival por Dentro - Lisboa Dance Festival 4