Crónica Low Festival 2017: welcome party y viernes 28


Nos hemos pasado el año contando los días para volver al Low Festival, pero ha volado en un abrir y cerrar de ojos. El Low Festival es ese evento que desprende frescura, buen rollo y mucha magia. Tres días cargados de buena música a los que les pudimos dar la bienvenida con una welcome party maravillosa.

Una bienvenida estelar

No es la primera vez que el Low Festival prepara una welcome party a pie de playa para darnos la bienvenida a Benidorm, pero este año ha sido espectacular. Los encargados de darnos la bienvenida fueron Miss Deep’in, Rusos Blancos, Miss Caffeina y !!! (chk chk chk).

La fiesta empezó de la mano de la DJ Miss Deep’in a eso de las ocho de la tarde para empezar a calentar motores. A ésta le siguieron Rusos Blancos, a los que desgraciadamente no tuvimos la oportunidad de ver porque viajábamos a Benidorm desde muy lejos.

Lo primero que pudimos saborear al pisar la Playa de Levante fue Miss Caffeina. El concierto duró una hora y estuvo cargado de temazos que cientos de personas coreaban con efusividad. Los chicos ofrecieron un gran concierto, como siempre; y Alberto consiguió mantenernos con los pies en el aire durante toda la hora. La banda siempre se las ha sabido apañar muy bien, pero desde que su último trabajo Detroit vio la luz, se han coronado como un referente en el panorama nacional.

Después de Miss Caffeina llego el turno de !!! (chk chk chk). Tenemos que reconocer que esta banda es el alma de la fiesta porque hicieron que moviésemos hasta la última articulación de nuestro cuerpo. Sus ritmos bailables reinaron en la Playa de Levante y Nic Offer se coronó como rey de la noche acompañado de su atuendo compuesto por nada más que unos calzoncillos y una americana para adaptarse bien al calor del Mediterráneo.

Fue una welcome party de diez a la que solo podemos ponerle una pega: el retraso en los horarios. No sabemos en qué momento se retrasaron los horarios, pero desde que nosotros llegamos las cosas ya iban descolocadas. Miss Caffeina y !!! (chk chk chk) salieron con alrededor de media hora de retraso. Por lo demás, estamos más que encantados con esta gran bienvenida.

Primera jornada exitosa

El festival abrió sus puertas el viernes a las 18:30 de la tarde y nosotros estábamos allí de los primeros. Éramos pocos los que nos acercamos al recinto tan pronto porque el sol pegaba fuerte. Los primeros valientes a los que vimos pisando el escenario fueron Shinova, que se encargaron de inaugurar el escenario Matusalem. A pesar del calor que hacía, según los chicos pisaron el escenario, el césped del Low empezó a llenarse de gente que no quería perderse el espectáculo.

Shinova es uno de los grupos que más está dando que hablar este año, pero no es de extrañar. Siempre que vamos a verles lo hacemos con las expectativas muy altas; y no es para menos. El concierto que ofrecieron en el Low Festival fue impecable. Consiguieron que todos los presentes olvidásemos el calor increíble que hacía y no parásemos de saltar y cantar sus canciones. Esta vez fueron acompañados por una pantalla con imágenes tanto de videoclips, como de letras de sus canciones. Fue en detalle que añadió puntos a su puesta en escena. También es destacable la cercanía que siempre saca Gabriel (vocalista) hacia el público. Y, por supuesto, lo que no faltó fue el eterno confeti que tanta magia añade a los conciertos de Shinova.

Nuestra siguiente parada fue en el escenario Jägermusic. Un escenario pequeñito pero con grandes sorpresas. Primero estuvimos bailando con los mixes y temazos que nos ponía JotaPop, pero la verdadera joya fue Vulk. Los bilbaínos se marcaron un conciertazo. Su post punk con toques de rock también dejó ver cierto aire indie, que fue el que reinó durante todo el festival. Los riffs intensos y la voz magnética del frontman se hicieron con todos los que estábamos allí presentes.

Después de disfrutar con Vulk volvimos a cambiar de escenario y nos acercamos al Estrella Damm para disfrutar de Dorian. Eran una de las promesas de la noche junto con Pixies. Hace tiempo que la banda está un tanto inactiva, ya que no sacan nuevo material desde 2015. Aun así, los lowers los recibieron por todo lo alto. Dorian saben levantar pasiones y quedó más que claro cuando “La tormenta de arena” empezó a sonar y todo el público la coreó a pleno pulmón entre una lluvia de confeti.

El premio gordo de esa noche eran los Pixies, pero nosotros no estuvimos mucho rato por allí. Se notaba que el público los esperaba con ansias. Los de Boston dieron un repaso tanto a sus álbumes más míticos como a los más nuevos, pero estos últimos fueron los que con menos entusiasmo se corearon, especialmente los  temas de Head Carrier (2016). Las estrellas de la noche, como cabía esperar, fueron “Where is my mind?” y “Here Comes Your Man”.

Decidimos echar un ojo a Roosevelt en el escenario Matusalem. He de decir que nos sorprendió para bien. Fue una sucesión de temas bailables y buen rollo. Uno de los descubrimientos del festival, aunque ya nos llamó la atención cuando fue confirmado para esta edición.

Los bailes continuaron de la mano de La Casa Azul, pero no aguantamos todo el concierto. Quizás teníamos una sobredosis de ritmos poperos y edulcorados. La puesta en escena de Guille Milkyway y los suyos estuvo a la altura de lo que cabía esperar de ellos. Un juego de luces tan efusivo como sus melodías, que acompañaba a la perfección cada uno de los temas que estallaba por los altavoces.

Los encargados de cerrar la primera noche de festival fueron Elyella Djs, que ya son habituales en el Low. Sonaron mixes de canciones que todos conocemos y todos los lowers bailaron hasta cerrar el recinto y volver a casa mientras amanecía.

Una primera jornada exitosa, cargada de bailes y pies destrozados. Pero también tuvimos momentos de rock y mucho indie patrio que hicieron de la primera jornada una noche redonda.

FOTOS: Diego Garnés, JavierPhotoRosa