Crónica Mad Cool 2017 (sábado 8)


Último día del Mad Cool y éxito rotundo. Todavía pesaba sobre el festival la tristeza de la tragedia ocurrida la noche anterior, pero Pedro no fue homenajeado solo a través de un mensaje en las pantallas gigantes, sino que también lo fue a través de la música. Una jornada con grandes conciertos en los que pudimos optar entre gran variedad sin solapes tan dolorosos como los del viernes. Además no nos hizo falta preocuparnos por la lluvia porque los únicos protagonistas de la noche fueron la música y las buenas vibraciones.

El sol y el buen rollo reinan en el Mad Cool

Según llegamos al recinto decidimos disfrutar de las actividades que ofrecía el recinto del Mad Cool y lo que más nos encantó, sin duda, fue la noria. Una oportunidad perfecta para observar el Mad Cool lleno de gente repartida por todos sus escenarios y escuchar grandes artistas desde las alturas. El primero en acompañarnos al principio de la tarde fue Depedro. No tuvimos ocasión de disfrutar de él mucho tiempo, pero estuvo tan correcto como siempre. Su legión de seguidores le acompañaban, aunque por allí también rondaba algún curioso que estamos seguros de que se fue bastante satisfecho con el show lleno de canciones de estas que se te graban en la mente y no salen de ahí en tres días.

La tarde siguió con Wilco, una de las grandes promesas del festival. Fuimos muchos los que nos acercamos al escenario principal para disfrutar de un concierto que fue tan bueno como esperábamos o incluso mejor. Aunque Schmilco, su último álbum de estudio, apenas lleva un año en la calle, los norteamericanos se centraron en temas más míticos, de esos que esperaba todo el público, dejando a este último disco un espacio de apenas dos canciones que fueron también muy aplaudidas.

Tras Wilco, los Manic Street Preachers se adueñaron del escenario KOKO UK. Fue una actuación con ciertos altibajos que empezó con la voz un tanto baja, error que se solucionó posteriormente. Además, en algunos temas el volumen de la batería, especialmente el del bombo, resultó un tanto desmesurado. Por lo demás, fue un concierto entretenido que consiguió mantener al público bailando y vitoreando constantemente.

Entonces llego el momento estelar de la noche, el tercer cabeza de cartel saltaba al escenario principal: Kings Of Leon. Todo ello después de un homenaje a Pedro Aunión mediante las pantallas grandes del escenario mientras sonaba “Purple Rain”.

Se notaba que el público estaba ansioso por ver a los Kings en acción. Filas de fans cogían sitio desde horas antes y el público en general se hacía eco del espectáculo con gran atención desde el principio hasta el final del show de poco más de hora y media. La banda se defendió más que bien sobre el escenario y la voz sonó tan increíble, desgarradora y profunda como siempre. El setlist fue muy acertado. Pudimos escuchar los temazos que todos esperábamos, los que el público siempre aclama. Sin duda los que más revolucionaron al público fueron “Use Somebody” y “Sex On Fire”, como cabía esperar. Aun así, también hubo hueco para WALLS, el último álbum de estudio de la banda, que también fue recibido a lo grande entre los presentes.

Tras ese redondo espectáculo que nos tocó el alma llegó el momento más bailable de la noche. Foster The People brillaron sobre el KOKO UK más que nadie. Mark consiguió ser el frontman impecable de siempre; se supo meter al público en el bolsillo nada más salir al escenario. Foster y los suyos hacen magia sobre el escenario. Sonaron canciones míticas, himnos bailables y temas nuevos. No hubo manera de parar de bailar durante la hora que duró el concierto. Una hora breve, pero intensa. Los momentos más estelares del show fueron, sin duda, las míticas “Pumped Up Kids” y “Houdini”.

Por último, cerramos la última jornada del Mad Cool de la mano de Moderat. Con ellos siguió el baile y el buen rollo, pero he de decir que lo que más lució, sin duda alguna, fue la puesta en escena. Un juego de luces increíble que nos dejó a todos boquiabiertos.

El Mad Cool en su segunda edición ha tenido que luchar contra viento y marea. Se ha enfrentado a lluvias, accidentes y críticas, pero aun así ha sabido salir airoso y podemos decir que en general ha sido una edición exitosa. Lo único criticable fue la situación un tanto caótica que encontramos el primer día con los barrizales de la entrada, la falta de datáfonos y el exceso de gente en los interiores. También podría decirse que aunque las barras este año han funcionado con mucha más rapidez que el anterior, conseguir cenar algo era misión imposible. Las colas en la zona de los food trucks eran interminables. Por lo demás, nos vamos muy contentos del festival madrileño y ya estamos deseando ver lo que nos depara la próxima edición.

FOTOS: Facebook Mad Cool