Crónica Mad Cool 2018: el pistoletazo de salida


La cuenta atrás para la esperadísima tercera edición del Mad Cool terminó y por fin pudimos disfrutar de tres días llenos de música que volaron en un abrir y cerrar de ojos. Tres días cargados de conciertos inolvidables rodeados en ocasiones de cierto caos y descontrol. No obstante, a nivel musical no cabe duda de que el Mad Cool ha vuelto a cerrar su tercera edición con muy buena nota.

Miércoles 11: Warm Up Party

Aunque el Mad Cool abrió sus puertas al público oficialmente el jueves 12, se podría decir que el verdadero pistoletazo de salida lo dio el miércoles 11 en La Riviera de la mano de MGMT. El festival quiso dar inicio al acontecimiento con una fiesta de bienvenida coronada por el concierto exclusivo de MGMT, con un limitadísimo aforo de 500 personas.

La velada comenzó con aproximadamente hora y media de música de ambiente de la mano de un DJ que ocupaba en escenario acompañado de la escenografía del inminente concierto de MGMT. Obviamente, todos los presentes estábamos deseando que los estadounidenses salieran ya al escenario, por lo que resultó ser un rato de espera un tanto largo y pesado. Además, en el ambiente se notaba cierto enfado debido a que la entrada a la sala se retrasó entorno a media hora.

A eso de las 22:30 MGMT saltaron al escenario entre vítores y aplausos del público. Decidieron abrir el espectáculo con su mítica “Weekend Wars” de su álbum debut Oracular Spectacular. La gente enloqueció y todo el mundo coreaba las líneas de la canción. El show siguió avanzando con una mezcla de temas de su último LP Little Dark Age y temazos habituales de la banda como “Time to Pretend”, “Electric Feel” o “Kids”. Cerca de 70 minutos de música cargada de psicodelia y toques oscuros acompañada de una escenografía cargada de ilustraciones hipnóticas y ornamentación floral.

Foto por Javi García

Jueves 12: El caos antes de la calma

El jueves decidimos dar inicio a nuestra jornada festivalera con el concierto de Eels, por lo que decidimos poner rumbo al festival a eso de las siete de la tarde para poder disfrutar de los estadounidenses bajo el sol abrasador de Madrid. Cuando llegamos nos encontramos con la virales colas que llevaron al Mad Cool a ser trending topic durante varias horas. Sí, es inevitable que ocurra algún error durante el primer día de cualquier festival, pero aquello fue fruto de una mala gestión introducir a las grandes masas de gente al recinto sin incidentes. El primer error fue meter a los asistentes con pulsera y sin pulsera por el mismo acceso, ya que ocasionó un tapón excesivo e innecesario.

Poco a poco la cola avanzó y nosotros conseguimos acceder al recinto antes de lo esperado, pero nos supuso perdernos casi la totalidad del concierto de Eels, por lo que dimos el pistoletazo de salida de la mano de Fleet Foxes. Los de Seattle demostraron una vez más que cuentan con un directo envidiable, impecable y de una calidad innegable. Se lucieron y coronaron en obras maestras como “Mykonos”, no obstante, no llegaron a conectar del todo con el público allí presente. El ambiente estaba decaído, probablemente por una mezcla de calor y enfado.

Foto por Andrés Iglesias

En un intento por desconectar de ese ambiente letárgico nos fuimos a bailar y saltar con Fidlar y su punk-rock californiano cargado de rabia y rebeldía. Este ambiente nos convenció mucho más y nos introdujo totalmente en un mood festivalero perfecto.

Entonces llegó el turno de Tame Impala y la muchedumbre se empezó a amontonar en el escenario Madrid Te Abraza. Los australianos saltaros al escenario con “Nangs” y “Let It Happen” y consiguieron desatar la locura desde el minuto uno del concierto. Kevin Parker y los suyos se mostraron agradecidos por dar inicio a su regreso a los escenarios en la capital española. Se marcaron un setlist cargado de himnos que fue bastante acertado. La puesta en escena iba acompañada de ilustraciones psicodélicas que seguían la temática de Currents. Tampoco faltó el confetti, que estuvo presente en varios momentos estelares. El apoteósico show culminó con “Feels Like We Only Go Backwards” y “New Person, Same Old Mistakes”, consiguiendo que todos los allí presentes nos quedásemos con un buen sabor de boca.

No obstante, fue el primer concierto que estuvo marcado por un incidente con la zona VIP situada frente al escenario. Las primeras filas estaban reservadas a aquellos que contasen con una invitación o un pase VIP y estaba prácticamente vacía, mientras que el resto de público se amontonaba tras las vallas. Esto provocó, junto con un comentario de Kevin Parker al respecto, que el público enfurecido se enfrentase al personal de seguridad y saltase las vallas en un intento desesperado de disfrutar del concierto en condiciones dignas.

Foto por Andrés Iglesias

Tras Tame Impala llegó el turno del esperadísimo cabeza de cartel: Pearl Jam. Miles de personas empezaban a coger sitio frente al escenario principal para poder disfrutar de lo que se iba a convertir en una velada para recordar. Nosotros, sin ser especialmente fans, decidimos acercarnos porque no podíamos perdernos a semejante leyenda. Entonces, Vedder y los suyos se adueñaron del escenario y dieron inicio a dos horas cargadas de himnos generacionales con la grandiosa “Release”, consiguiendo desatar la locura entre los asistentes.

El concierto siguió avanzando con un sonido impecable y numerosos hits. La banda hizo un buen repaso a su aclamadísimo Ten. Además, es justo decir que Pearl Jam consiguió una conexión envidiable con el público, que estaba más entregado que nunca. Vedder ofreció varios discursos en un intento de hablar en español decentemente, pero no solo eso, sino que la banda quiso mostrar su compromiso contra las agresiones sexuales dando paso a un vídeo protagonizado por Javier Bardem y Luis Tosar, dejando claro una vez más que NO es NO.

Mientras Pearl Jam se coronaban como reyes de la noche nos acercamos al escenario KOKO a disfrutar de Post Malone, que consiguió reunir un buen séquito haciendo competencia a Pearl Jam y montar una buena fiesta entre bailes, gritos y aplausos.

Foto por Selectormarx Photography

A eso de la 01:30 volvimos a los escenarios principales para disfrutar del desenfreno de Kasabian. Una vez más la muchedumbre se apelotonaba tras las vallas de la zona VIP, que en esta ocasión se encontraba más vacía que nunca, ofreciendo una sensación un tanto pobre y absurda. No obstante, Kasabian supieron estar a la altura y consiguieron mantener arriba el ánimo de los allí presentes. Crearon una atmósfera de desenfreno con temas como “Underdog”, “III Ray (The King)” y, por supuesto, su reciente “You’re In Love With a Psycho”.

Por último, cerramos la primera jornada con un pequeño trocito de MGMT. Siguieron exactamente el mismo setlist que ofrecieron en la Warm Up Party y la calidad del sonido escaseó en comparación con lo que habían ofrecido el día anterior en La Riviera.

Foto por Andrés Iglesias

En definitiva, la primera jornada estuvo marcada por un caos de colas y organización. El personal de seguridad mostró un trato hacia el personal de prensa que resultó un tanto nefasto en varias ocasiones. Además, quedó patente que la zona VIP es algo que, o bien debe desaparecer, o bien debe cambiar de lugar. Pero es algo que incomoda no sólo al público más entregado, sino que también incomoda a los grupos que intentan disfrutar de su público.

De todas formas, es imprescindible mencionar que la calidad del sonido estaba muy lograda y era envidiable. Las pantallas de las que se acompañaban los dos escenarios principales eran extremadamente grandes, por lo que permitían que todo el público pudiera disfrutar sin problemas de los conciertos. Además, el recinto contaba con numerosas actividades de las que disfrutar.

FOTO: Andres Iglesias