Crónica No Sin Música 2017


La quinta edición del festival gaditano No Sin Música celebrada los días 20, 21 y 22 de junio ha sumado 30.000 asistentes, 60 grupos y 2,5 millones de euros de impacto económico, pero sobre todo ha estado marcada por la perfecta mezcla de música y mar. Sin duda, un encuentro para el recuerdo.

Contando con grandes nombres del panorama indie-rock nacional repartidos en dos escenarios, el No Sin Música se preparaba para una intensa fiesta de tres días.

Jueves 20

El día tuvo un gran comienzo gracias a la habitual fiesta que suele montar el Kanka y su banda, un concierto donde todos fueron protagonistas y supieron sacar bailes, cantes y sonrisas a su público. Con el cuerpo ya animado y la tarde cayendo, venía el turno del esperado Ivan Ferreiro, que con canciones de siempre y de su último álbum, Casa, hizo bribar y emocionar al público gaditano. Tras él, en el escenario del tricentenario venía Twanguero, este gran artista demostró por qué es ganador de dos Latin Grammys. A base de rock and roll, bachata o lo que fuera se las apañó para hacer que más de uno moviera las caderas. Además, claro está, de meterse entre el público para acercar sus esplendidos fingerpicking.

Con la noche sobre Cádiz, venía el turno del ya imprescindible festivalero, León Benavente, que bajo un cuidado escenario lleno de luces convirtió a todo el público en brigadas. El testigo lo tomaban los zaragozanos Amaral, que dieron un emocionante concierto acompañados en todo momento por el grito de todos los asistentes. Su entrega y energía los convierte en uno de los mejores conciertos de los tres días.

Foto: Facebook No Sin Música

Además, Eva Amaral dedicó unas bonitas palabras a este festival que vieron nacer hace cinco años. Por último, el cierre de la noche estaba en manos de Sidonie, que con canciones como “Os queremos” o “Carreteras Infinitas” se metieron al público en el bolsillo. El grupo, pese al nombre de su último álbum, dejó ver por qué no es el peor grupo del mundo.

Viernes 21

El segundo día empezaba con fuerzas gracias al primer plato fuerte del día, Quique González y Los Detectives. El cantautor demostró las ganas que tenía de tocar en una ciudad donde había escrito mucho pero tocado poco y lo demostró con gran carisma ganándose desde el primer tema al público.

Foto: Marta Patrón

A continuación venía el turno del rapero El Langui que animó a todos con sus letras rompedoras y con una puesta en escena llena de pirotecnia y fuegos.

Acompañado del mejor rock y de clásicos como “Maneras de vivir”, venía el turno del madrileño Rosendo. El artista era uno de los nombres más esperados por aquellos de alma rockera. Tras él, venía el turno de uno de los grupos más esperados por el público, M-Clan, invitados de nuevo al festival para celebrar este quinto aniversario. La agrupación liderada por Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez, tocó temas clásicos como “Llamando a la tierra” o “Carolina” (canción en la que el vocalista bajó al público para cantar con ellos), además de canciones de su último trabajo Delta. Para entregar el testigo a la siguiente banda qué mejor que invitarlos al escenario, y así fue, Los Zigarros se subieron a las tablas y enseñaron a golpe de guitarra lo que le esperaba al fin de la segunda jornada del festival.

Foto: Marta Patrón

Cuando llegó el momento, los hermanos valencianos animaron con el mejor rock and roll a todo aquel que quedaba con ganas de fiesta. Sin duda, un día con la mejor mezcla de rock, rap y, sobre todo, clásicos.

Sábado 22

”Tiembla corazón que llegó la tercera guerra mundial”, así tembló el principio del fin del No Sin Música con los sevillanos Full, encargados de abrir la última jornada con el indie-pop más pegadizo. Casi de la misma quinta era el siguiente en el escenario, Depedro, que con su sonido y las letras de su último trabajo El Pasajero, se metió a todo el mundo en el bolsillo. Y con la noche acercándose llegó el turno de uno de los platos fuertes del día: el gran Coque Malla.

Foto: Facebook No Sin Música

El ex-miembro de Los Ronaldos, hizo un paseo por casi toda su trayectoria tocando desde temas de su último trabajo, El último hombre en la tierra, con canción homónima incluida, hasta clásicos como ese “No puedo vivir sin ti” que tanto nos gusta.

Y por fin llegó el turno de Lori Meyers, su vuelta a los escenarios los convirtió en uno de los nombres más esperados del festival. Con un fascinante espectáculo lumínico, que por supuesto brilló más que nunca cuando tocaba el turno de su clásico “Luces de neón”, aunque tampoco faltó otros de sus grandes temas como “Emborracharme” o “Mi realidad”dejando hueco para temas de su último trabajo En la espiral.

Foto: Alvaro Luna
Foto: Alvaro Luna

Aún faltaba más energía por soltar con el turno de Miss Caffeina, que, haciendo un recorrido por canciones actuales y algunas más longevas, hicieron que todo el puerto volara y se llenara de gladiadores. Por último, el cierre de la noche lo puso la banda Varry Brava, donde todo el público bailó y gritó pese al cansancio, hasta hubo una conga entre los aficionados. Tras el espectáculo que dieron, se puede decir que es el nombre perfecto para cerrar con energía un festival.

Tres días de saltos, emoción, mar y la mejor música, ese es el resultado de este gran festival. Esperamos poder celebrar muchos aniversarios más de este No Sin Música.