Crónica Viña Rock 2018: Parte 2


Puedes leer la primera parte de la crónica de Viña Rock 2018 pinchando aquí.

Viña Rock 2018 – Domingo 29

La jornada de domingo empezaba con unas rachas de viento muy fuertes y con intervalos nubosos que descargaban agua de vez en cuando. Salía el sol, llovía, volvía a salir el sol,  caía agua otra vez… Llegada la hora de ir a los conciertos no sabías si llevarte el chubasquero y las botas de agua por si acaso o ir a la aventura.

Entramos al recinto a las 19:30 para empezar a calentar las piernas con Kaótiko. Vimos el concierto desde la parte de atrás y el buen rollo que se respiraba era alucinante. Había un grupo formado por unas 7-8 personas que no paraban de correr, ponerse en fila y pasar por debajo de las piernas de cada uno… Y lo mejor es que cada vez se unía más y más gente. Hubo un momento en el que consiguieron que unas 30-40 personas se acostaran en el suelo boca arriba para hacer “la cucaracha”. Nos echamos unas buenas risas mientras cantábamos “Otra noche”, una de las canciones más reconocidas de la banda vasca.

Trashtucada actuaban en el escenario Negrita pero decidimos verles desde el Poliakov porque queríamos estar en buen sitio para ver a Desakato. El grupo gaditano alternó temas de Quién dijo miedo, su último trabajo, con otros más reconocidos que ya se han convertido en imprescindibles en Viña Rock como “De festi? Vale!”.

Y llega el turno de DESAKATO, uno de los momentos más esperados;  el que posiblemente fue uno de los directos más potentes del día y de todo el festival en general. Nada más salir al escenario, Pepo se lanzó al público, lo que nos pilló a todos un poco por sorpresa. Estamos más que acostumbrados  a verle surfear entre la marea de gente pero no desde el minuto cero. Casi no nos dio tiempo a reaccionar.

Como ya os contamos en el artículo de las recomendaciones, los asturianos recibieron el el premio en la categoría “Best Live Performance/Mejor Directo” de los Iberian Festival Awards por su actuación del año pasado. Y demostraron que podían superarse. La primera canción fue “Humo negro”, perteneciente a Antártida, su último EP. La locura estallaba frente al escenario Poliakov con la muchedumbre envuelta en pogos coreando “Octubres rotos”, “Animales hambrientos”, “Cuando salga el sol”, “Pánico en Frankfurt”…

Pepo volvió a sumergirse entre la marea de gente y acabó recorriendo prácticamente todo el recinto. Pero la cosa no queda ahí, Pablo no dudó en sumarse a la fiesta y también se dio un baño de masas guitarra en mano antes de acabar el concierto con una audiencia entregadísima cantando al unísono “Cada vez”.

Una vez más Desakato han demostrado que pueden superarse a sí mismos. Un show que no bajó las revoluciones en ningún momento y que  merece ser recordado de principio a fin. ¡BRAVÍSIMO!

Entre humo y luces rojas Soziedad Alkohólika salió a escena a las 00:00. Los vitorianos hicieron lo que mejor saben: sacudir todo Villarrobledo con la potencia que los caracteriza encarando nuevas canciones como “Alienado” y “Causas Podridas” y sacando los clásicos “Piedra contra tijera”, “Ratas”, “Nos vimos en Berlín”…

A la 1:35 empezaba el conflicto de intereses. Mis amigos querían ver a La Pegatina o a Natos y Waor y yo era la única que quería ir a Smoking Souls. Así que me fui sola. Tenía muchas ganas de verles en directo y además era la primera vez que se subían a las tablas en Viña Rock. Los valencianos salieron a comerse el escenario. Con un panel de luces que iban cambiando de color empezaron el show con canciones del Centra i Or: “Vida”, “Fera”, “Cançó de la son”, “Murs”…  Todas ellas interpretadas con esa sensibilidad  y fuerza que los hace tan especiales. Tenía la esperanza de poder escuchar “L’últim ball” junto con  Pablo y Pepo de Desakato  porque habían actuado anteriormente y el espacio entre un concierto y otro era aceptable para que esto sucediera. No hubo suerte. Aún así disfruté el concierto como una enana y solo puedo decir que estoy deseando volver a verles-esta vez en sala-el próximo 25 de mayo en Alicante.

Terminó  Smoking Souls y me bajé de nuevo al Poliakov a encontrarme con mis amigos para ver a Non Servium y cantar con rabia “A.C.A.B.” y “El espíritu del Oi”. La sorpresa de la noche fue que Waor, de Natos y Waor, salió a escena para cantar “Nuestra lucha” junto con los de Móstoles.

Terminamos la jornada con Mafalda sobre el escenario Negrita. La velocidad con la que ha crecido este grupo es admirable. Han pasado de tocar en las primeras horas de la tarde-como el año pasado- a cerrar un día frente a una marea de gente. Posiblemente el concierto más multitudinario del grupo de reggaecore hasta la fecha.

Viña Rock 2018 – Lunes 30

¡Último día! Y aunque el cansancio estaba presente, teníamos que darlo todo.

Entramos al recinto con el concierto de El Canijo de Jerez empezado y acabamos viéndolo sobre el autobús de Negrita con unos ron-colas (by the face) entre las manos. Nos hizo mucha gracia cuando interpretó la famosa “Primavera trompetera” porque esa noche hacía muchísimo frío y lo de despedirnos del abrigo… como que no.

A las 21:30 era el turno de Riot Propaganda. La banda del crimen formada por Los Chikos del Maíz y Habeas Corpus anunciaron su separación y su último concierto en Viña Rock tenía que ser una fiesta por todo lo alto. Con su música y letras combativas, Riot Propaganda pusieron a saltar a la audiencia con “Guerras Púnicas”, “Plata o Plomo”, “Cambiarlo Todo”, “El peso del tiempo”, “Danzad Malditos”… Se llevaron la despedida que se merecían con un wall of death enorme que dividió en dos bandos al gentío frente al escenario para acabar estallando y provocar que temblara el suelo.

“Canta. Esto es Riot Propaganda

Hoy el pueblo se levanta

Es la hora de la venganza

¡Riot Propaganda!”

Y llega una de las actuaciones más esperadas de la noche, el concierto de despedida de La Raíz. Nervios y emociones a flor de piel. Un recinto en el que no cabía un alma más, lleno hasta la bandera. Iba a ser una noche mágica.

Con la intro de “Las miserias de sus crímenes” los integrantes de la banda iban apareciendo poco a poco sobre el escenario Poliakov. Un concierto de poco menos de hora y media en el que hubo tiempo para repasar éxitos del último disco como “Entre poetas y presos”, “Rueda la corona”, “Por favor” o “Muérdeles” que se mezclaron con otras más veteranas como “El tren huracán”, “Borracha y callejera”, “Jilgueros” y “A la sombra de la sierra”.

Mención aparte merece el momento en el que el público cantó al unísono “Suya mi guerra”acompañada por un mar de luces infinitas que dejó a Pablo tremendamente emocionado. El final se iba acercando y las lágrimas con sabor a tristeza empezaban a brotar de muchos ojos para firmar una despedida épica con “La hoguera de los continentes” y “Nos volveremos a ver”.

Estoy segura de que fue una de las noches más alucinantes que se han podido vivir en Villarrobledo.

Pero eso no es todo, aún quedaban dos balas por disparar antes de poner fin a la 23º edición de Viña Rock:

Los Narco salían a las 2:50 con “El camión del trapichero” para presentarnos Espichufrenia. “Suicídate”, “Anticrista” se mezclaron con “Son ellos”, “Vizco” y “Dame Veneno”. No puede faltar el momento de “La Hermandad de los muertos” cuando aparece un espontáneo (o varios) en volandas protagonizando una auténtica procesión viñarockera. Los momentazos que nos regalan Vikingo y compañía son únicos.

ZOO aparecieron muy fuertes sobre escena con “Corbelles”. Repasaron los éxitos de Raval: “Ventiladors”, “Impresentables”, “Ara estem sols”… con especial mención a “El cap per avall” con el que Pancho quiso lanzar un discurso en contra de la monarquía.

El final se acercaba… y no se me ocurre mejor forma de poner el broche a esta edición que cantando y saltando a ritmo de “Esbarzers”.

Y ahora si… ¡Eso es todo amigxs!

¡Volveremos a vernos en Viña Rock 2019!

FOTOS: Facebook Viña Rock Oficial