Los 10 grandes descubrimientos del Primavera Club 2017


Como cada año, el Primavera Club supone un gran acontecimiento para todos los curiosos y melómanos con ansias de descubrir nuevas bandas. Este año destacamos las excitantes promesas de la escena internacional (a diferencia del año pasado, que proliferó la nacional). Aquí os dejamos con los 10 grandes descubrimientos que hicimos en este Primavera Club 2017:

FAVX

Fue la formación nacional que más nos atrapó. Difícil lo tenían ya que no solo inauguraban el festival sino que históricamente fueron los debutantes de la renovada (y gigantesca) Apolo 2. Supieron tejer una atmósfera con soltura y brío basada en el derroche de la combinación de ruido y rabia que supone el noise. A pesar de la hora temprana, su extasiado show logró incitar al descontrol a más de uno.

COCAINE PISS

Punk is not dead. Cocaine Piss resultó un divertidísimo y juvenil concierto (como ya anunciamos) plagado de delicioso hardcore clásico de canciones breves pero aceleradas. El frenetismo de la radical propuesta obligaba a su líder bajar constantemente del escenario, donde al final encontró la catarsis colectiva que todo concierto de punk conlleva de forma inmanente. Los belgas no defraudaron en un jornada marcada por la flojera general y el asentamiento definitivo de la Apolo 2 (imperó un sonido más potente en todos los programados en la sala) como lugar de peregrinación del festival.

 

HAPPY MEALS

El magnetismo del synth pop de Happy Meals directamente influenciado por la escena de Manchester (grupos de Hacienda como New Order o Happy Mondays, entre otros) brilló con fuerza gracias al buen hacer de su frontwoman, todo un torbellino en el escenario marcado por la sensualidad y el poder ante un público que se fundía en una clara simbiosis con la intérprete. Bajó en numerosas veces al público para ejercer como una maestra de ceremonias del despiporre y bailoteo. Un recital diverso y jocoso que no dejó indiferente a nadie.

KEEMS

Los locales Keems presentaron su reciente The Shape of Things To Come (¿una referencia a Refused o bien a Ornette Coleman?) después de haberse hecho ya un nombre entre la cultura underground catalana (teloneando a grupos como Retirada!, por ejemplo). Armados con un portentoso muro del sonido, su emo desnudo con ecos al shoegaze es un maravilloso cruce entre Texas Is The Reason y Ride. Causaron sensación abriendo la jornada del domingo y es uno de los grupos que apuntan alto dentro de la escena nacional.

TONSTARTSSBANDHT

¿Cómo un concierto tan meticulosamente diseñado puede dialogar tan bien con lo azaroso y espontáneo? Así fueron los colosales TONSTARTSSBANDHT. Capitaneado por Andy White (a quien estamos acostumbrados a ver como guitarrista principal de Mac DeMarco) y acompañado su hermano, este dúo lleva desde 2009 lanzando álbumes (aunque todavía no hubieran pasado por aquí). Lo que más llamó la atención fue la descomunalidad y magnitud de la propuesta (ninguna de las canciones bajaba de los 10 minutos) que, ejecutada con maestría y con una elocuente ingenuidad, mantuvo en vilo a toda la sala.

YELLOW DAYS

El proyecto en solitario de George Van Der Broek, Yellow Days, entra de lleno en esta reciente ola de Dream Soul inglés, que cuenta ya con artistas jóvenes de la talla de King Krule u Cosmo Pyke. Hipnotizaron al público de la Apolo 2 con esas guitarras cristalinas y esa voz tan anómala que posee su principal vocalista. Estuvieron perfectos, dotados de una madurez antinatural para la escasa edad que tienen. Sin duda esta va a ser una de esas bandas a las que vamos a seguir con lupa los próximos años.

SUPERORGANISM

La pincelada kitsch la puso esta banda americana que cuenta con el intérprete más joven (un adolescente japonesa de 17 años) y enérgico que se vio en el festival. Su juego dimensional se basaba en la hipérbole escénica y su música naif e infantil. La banda, alabada por artistas como Frank Ocean surge como un hermoso cruce entre Gorillaz y Flaming Lips.

MOOR MOTHER

La nota política (tan necesaria estos días) la puso la artista norteamericana Moor Mother. Ante una puesta en escena minimalista y temible, expuso su agresivo y reivindicativo mensaje a través de la experimentación electrónica abarcando toda la tradición clásica y contemporánea del hip-hop. Una artista esencial cuyas letras nos hablan de la lucha contra la sociedad de la hipervigilancia y la idea pos-moderna del cuerpo humano como una máquina usada por la oligarquía a su antojo.

PAULi.

Al igual que Happy Meals, el artista PAULi. (colaborador de entre otros, Damon Albarn) también optó por la integración total con el público, hecho que le jugó mucho a favor con su R&B / Hip-Hop de carácter melódico. El británico resultó ser una de las sorpresas más gratas e hizo lo que pocos artistas lograron, hacernos bailar. Le auguramos un gran futuro a un excelente cantante que ya ha trabajado con Jamie XX, Sampha o Idris Elba entre otros.

STARCRAWLER

El grupo más incendiario y provocativo del festival, cuya propuesta musical va de la mano con su aberrante y bizarra puesta en escena. Amber De Wilde, líder del cuarteto, es la indiscutible protagonista de esta película de terror, donde su personalidad teatral se diluye en una mezcla entre Johnny Rotten y la niña de El Exorcista. Su disco de debut está siendo producido por el prolífico Ryan Adams, quien se quedó impresionado ante esta banda de Rock. Estuvieron genial, acentuando con un clímax final que incluía a la propia De Wilde empujando y abalanzándose contra el público escupiendo sangre falsa.

FOTO: Alba Rupérez – Fotógrafa oficial del Primavera Club 2017