Crónica FIB 2017: sábado 15 y domingo 16


La locura que se iba a vivir el sábado 15 en el FIB ya se notaba nada más comenzar el  día. Para empezar, atasco monumental a la entrada de Benicàssim que puso a prueba la paciencia de todos los fibers que se arriesgaron a llegar en coche hasta allí. Lo único que te quitaba la mala hostia era ver desde la misma carretera el escenario Las Palmas, por el que momentos más tarde pasarían Liam Gallagher, Red Hot Chili Peppers y Biffy Clyro.

Y es que, como os he dicho anteriormente, el sábado 15 fue una locura por muchos motivos:

Con el cartel de sold out colgado, la jornada recogió a 53.000 personas. Desde bien temprano se podía ver a mucha gente haciendo cola bajo el solazo abrasador de Benicàssim para poder ver de cerca a Red Hot Chili Peppers, el  cabeza de cartel de este día.

Los primeros en pasar por el escenario Las Palmas fueron The Strypes. Seguro que a más de uno os suena esta joven banda porque vino de la mano de Arctic Monkeys en la gira europea de 2013. Con unos cuantos añitos más y con ese rollazo entre el rock y el blues, consiguieron meterse al público en el bolsillo desde el  primer momento.

La muchedumbre con camisetas de Red Hot frente a Las Palmas ya se iba notando cuando llegó la actuación de Dinosaur Jr. Una lástima que los problemas de sonido que eclipsaban por momentos a J. Mascis, frontman de la banda. Aún así, fue toda una descarga de rock psicodélico para los sentidos.

Llega el turno de Liam Gallagher, una mitad de Oasis. El británico salió a escena vestido con un chubasquero -resaltamos lo de que hacía CALORAZO-, bermudas y gafas de sol  al ritmo de Rock ‘ n’ Roll Star. Y es que, solo si eres Liam Gallagher,  pueden respetarte cuando llevas estas pintas. Míticos temas de Oasis como Morning Glory, Slide Away, Be Here Now se fueron mezclando con otros como China Town y Wall of Glass, pertenecientes al último trabajo en solitario del menor de los Gallagher. El concierto finalizó con toda la muchedumbre cantando Wonderwall al unísono, lo que fue uno de los momentos más emotivos de la noche. Piel de gallina.

Foto: Isabel Martínez

Y por fin, lo que todos estábamos esperando. Llega el turno de los de California. Red Hot Chili Peppers arrasaron desde el primer momento cuando salieron a escena con la potentísima Around the world, Dani California y The Zephyr song-tema que no acostumbran a tocar en directo y que los que seguimos a esta banda agradecimos mucho poder disfrutar-. Flea se dirige en español a un público que en su mayoría se podía apreciar que era británico con un: “Muchoas graciaos, mucho amor para vosotros”.  Nos resulta imposible no amar al bajista, que irradia ternura y locura por todos sus costados y es uno de los pilares fundamentales de la banda.

Foto: Isabel Martínez

Van sonando nuevos temas como “Dark Necessities” y “Go Robot” que se mezclan con otros más míticos como “Californication”, “Under the Bridge” y “By the Way”. Magistrales covers de “I Wanna Be Your Dog” de The Stooges, “Higher Ground” de Stevie Wonder y “Fire” de Jimi Hendrix.

Quizás echamos en falta que sonaran temas más consagrados de la banda como “Scar Tissue”, “Otherside”, “Snow”Pero entendemos que cuando solo tienes una hora y media de actuación es muy difícil que el setlist esté al gusto de todos.

Por otro lado, quería resaltar uno de los momentos más patéticos y despreciables que he presenciado en un festival. En el descanso de Red Hot Chili Peppers, cuando faltaban solo dos o tres canciones para que el concierto finalizara, uno de los cámaras empezó a enfocar al público. Pronto, en las pantallas empezaron a aparecer solo chicas que estaban subidas a los hombros de otros espectadores. Algunas de ellas, enseñaban sus pechos a la cámara. Otras, no. Y cuando esto pasaba, el público las abucheaba y el cámara cambiaba rápidamente de plano, en busca de alguien que le diera la carnaza que quería. Este tipo de actitudes me parece absolutamente intolerable y, lo peor de todo, es que dudo mucho que haya tenido consecuencias. NO SOMOS OBJETOS Y SOMOS LIBRES DE HACER LO QUE QUEREMOS, GUSTE O NO. STOP MACHISMO.

Menos mal que Red Hot Chili Peppers volvieron a escena con “Goodbye Angels” y “Give it Away” para finalizar su magnífico concierto.

Quedaba la última actuación de la noche de la mano de Biffy Clyro. La gira de Ellipsis, su último disco, está siendo un éxito y en su paso por Benicàssim iban a demostrarlo con creces.

Salieron a escena con la potente “Wolves of Winter”, lo que presagiaba que su actuación iba a ser una de las mejores de todo el FIB 2017. Los temas iban desplegándose poco a poco y cambiando las revoluciones con temas cañeros y otros más lentos: “Living Is a Problem Because Everything Dies”, “Biblical”, “That Golden Rule”, “Re-Arrange”, “Mountains”, “Animal Style”, “Many of Horror”… Todo ello con un público entregadísimo que se sabía todas y cada una de las canciones.

A Simon Neil, cantante de la banda, le faltaban amplis a los que subirse. Un derroche de energía brutal que demuestra que los escoceses son una de las bandas que tienen uno de los mejores directos que se pueden ver actualmente.

DOMINGO 16

Y llega el último día del festival. Después de tres días de intensos directos, los grupos tienen la responsabilidad de seguir dejando el listón alto.

Empezamos con Dua Lipa, una de las artistas revelación de esta temporada y a la que nuestro compañero Elies tuvo el placer de entrevista el pasado mes de enero (tenéis en enlace de la entrevista aquí). Su actuación fue un derroche de personalidad y actitud que hizo que arrasara el escenario principal.

FIB 2017 DUA LIPA
Foto: Jota Martínez

Entre tanto nombre internacional, por fin pudimos disfrutar de una de las mejores bandas nacionales de indie, Love of Lesbian. Su concierto fue una auténtica fiesta, una explosión de confeti en el que nadie dejó de bailar en todo el rato. Con un Salti Balmes con chistera y chaleco que no paró quieto ni un momento, fueron sonando temas como “Incapacidad Moral Transitoria”, “Incendios de Nieve” y “Fantástico”, coreada hasta la saciedad por un público que se notaba que era de casa.

Llega el turno de Kasabian, el cabeza de cartel del domingo. Tom Meighan sale a escena con un abrigo y demuestra que como frontman, no tiene competencia, ya que conecta enseguida con un público entregado al 100% que grita, salta, corea y hace pogos. Un directo arrasador.

El final de esta edición del FIB se va acercando de la mano de Crystal (fiestón) Fighters. El ambiente no decae en ningún momento y el setlist está formado por temas de su último disco, Everything Is My Family, que tenemos menos estudiados que otros como los más habituales, que son auténticos himnos festivaleros.

Foto: Jota Martínez

El concierto finaliza con todo el mundo bailando a ritmo de “Plage”.

Se cierra así un FIB que a pesar de haber sido criticado por muchos porque “ha perdido su esencia original” ha sido brutal para nosotros.

FOTO DE PORTADA: Facebook FIB