Molotov Jukebox: las luces de neón iluminaron la Malandar


Un Festival por Dentro - Molotov Junkebox

Llegó el 22 de noviembre, y el cielo de Sevilla parecía estar imitando al londinense. A las 22:30 hrs, la Sala Malandar daría comienzo a la noche de la mano de Molotov Jukebox. A las 22:50 aún seguía llegando gente al recinto y 5 minutos más tarde los londinenses subirían al escenario. Banderas de Inglaterra y Hornachuelos comenzaron a hondearse ante su llegada.

La combinación de trompeta, acordeón y batería de Soldieress’s  Lament introduciría las dos horas y media de carnaval que nos esperaban. Natalia Tena respondió a los flashes de la decena de cámaras que intentaban capturarlos con un: “se baila mejor sin teléfono”. Por supuesto, pero todos queríamos guardar cada segundo de lo que estábamos viviendo. Continuaron con los ritmos tropicales de Give It A Go de Bang, su segundo EP.

“Hola Sevilla, somos ¡Molotov Jukebox!” Recién empezaba la noche y no queríamos que acabase. Nunca.

Natalia dedicaría la tercera canción, Laid To Rest, a todos sus ex novios.  La primera canción que tocaron de Carnival Flower y “con un poco de español”, fue Don’t Wanna Know. “¡¿Os lo estáis pasando bien?!”, todos lo afirmamos con aplausos y un sí desafinado, entre carcajadas y sin dar crédito de lo que estaba pasando en La Malandar, Natalia nos contestó con un “¡Pa eso estamos!”

Comenzaba la trompeta de Don’t Panic e íbamos bailando lentamente hacia los costados, iba avanzando y empezamos a chasquear los dedos, y llegó la pregunta: “¿estáis listos para bailar?” Una vez que empezamos no pudimos parar de hacerlo. Y una vez que empezó Tick Tock, menos.

“Como vivimos en Londres, tenemos que hacer una canción más tropical para imaginar que estamos en una playa”. Tras esta introducción, Rami Sherrington daba comienzo a Tropical Badboy junto a su batería. Sí, seguíamos bailando. Y dando palmas. “Esta fiesta no va a parar”, por favor no. La octava canción de la noche era Tread Softly, en esta pudimos ver la gran complicidad entre Natalia y Sam Apley, ambos cantando a la vez que tocaban sus respectivos instrumentos y sin dejar de bailar de aquí para allá. En Sex Foot, violinista y guitarrista siguieron una pequeña coreografía saltando hacia el mismo lado al son del acordeón de Natalia.

“Esta canción es de nuestro nuevo álbum, Carnival Flower. Trata sobre todas aquellas almas que se pierden la vida, esto es: Can’t Find You.

La siguiente canción comenzaba con la trompeta de Angus Moncrieff y las palmadas del público: House Fire, la única canción en que la voz del violinista, Sam, es la protagonista.  Vuelven a hondearse las banderas de Hornachos sobre el público. Al terminar, Apley gritó “¡whisky, por favor!” y dos inglesas le alcanzaron dos chupitos de whisky, uno para él y otro para Natalia.

Un Festival por Dentro - Molotov Jukebox 3

Los integrantes de MoJu son auténticos artistas, cada uno ha aportado su propio estilo, haciendo de Molotov Jukebox algo único. La mezcla de frases en castellano con otras en inglés, el gyp-step…Luke Pritchard tenía razón, son increíbles sobre el escenario.

Con el acordeón de Natalia dimos la bienvenida a Something For The Weekend. Tras el solo de Tom Wilson al bajo, los instrumentos de los otros cinco integrantes rompieron al unísono. Y entonces, llegó la hora de Neon Lights. El single de Carnival Flower tuvo un gran recibimiento, la Malandar se inundó de gritos y aplausos. “Esta es una canción de amor. Una canción de amor a Londres, se llama: Neon Lights”. Le seguía No Lady, una de sus primeras canciones, también con algunas frases en castellano y mucha trompeta. La décimo quinta sería Trying, dedicada a todas las ganadoras del concurso para obtener una copia de Carnival Flower. A esta le seguía el carnaval de I Need It, dedicada a la propia Malandar.

Tras una pausa de medio minuto continuaron con “otra canción de amor”: Double Dare, de su primer EP. A lo largo de la canción se presentó a los integrantes de MoJu. Amor, cariño dame otro besito… ¡este es un momento romántico, si te gusta alguien dale un beso!” Automáticamente señalaron a unos cuantos del público que no se pudieron resistir a tal petición. Con Gypsy Funeral dieron por finalizada la noche sevillana.

Acabaron el concierto, sí, pero hasta una hora más tarde no abandonaron la Malandar. Firmaron autógrafos, charlaron con el público y se sacaron fotos con prácticamente todos los asistentes.

“No sabíamos que tendríamos este recibimiento en España. Hasta ahora esta ha sido la mejor noche”, nos afirmaba Natalia Tena. ¡Esperamos que el carnaval de Molotov vuelva pronto a España!

Foto: Delphine Benedetti