Reading 2016: el fin de semana


Hace unas semanas disfrutamos del Reading Festival, en Inglaterra. Si te perdiste la crónica del primer día, no te la pierdas. A continuación, el repaso del resto del fin de semana.
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Sábado: corto pero intenso

Fuimos a Reading Festival como voluntarios, por lo que a parte de disfrutarlo en los conciertos, tuvimos que trabajar tres turnos de ocho horas para cumplir con nuestro deber. Podréis leer pronto más información sobre la experiencia como voluntario con el artículo de mi compañero Elies, que se pasó #21díasfestivaleandoporelReinoUnido.

El sábado nos tuvimos que comer nuestras 8 horas de rigor en horario nine-to-five por lo que al terminarlas necesitamos descansar un rato bajo nuestro gazebo (¡palabra básica para la supervivencia en cualquier festival británico!) perdiéndonos así al bueno de Jack Garratt al que me moría de ganas de ver.

Pero ese día no supo a poco. Llegamos al Main Arena a tiempo de disfrutar de Imagine Dragons en el escenario principal. Los tenía como un grupo “mainstream” (sin querer ser prejuiciosa) que no me causaba mucho interés, pero la verdad es que los disfrutamos como niños pequeños. La mayoría de canciones son singles súper conocidos por todos así que después de nuestra jornada de trabajo nos pilló un subidón amoroso increíble y lo dimos todo saltando y cantando a ritmo de “I bet my life”, “On top of the world” o “Demons”, con versión de “Song 2” de Blur incluída. Y por si era poco, el “Radioactive” final con el cantante medio desnudo dándole a un bombo gigante hizo que, además de demostrar ser buenos sobre el escenario, más de [email protected] acabara [email protected]

Imagine Dragons

Y acto seguido, las masas se empezaron a acercar más y más al escenario. Tocaban los grandes de la noche, del festival, y de la música de las últimas décadas. Red Hot Chili Peppers, con una infraestructura de pantallas inmensa, salieron al escenario a lucir hits. Con una única decepción – ni siquiera Flea iba sin camiseta – se lanzaron con una jam seguida de “Can’t Stop”, “Dani California”, “Scar Tissue”… Así, como quien no quiere la cosa… El bajo resonando en cada una de ellas, haciéndonos darnos cuenta de que realmente estábamos allí, viéndolos en directo. Continuaron con el primer single del nuevo disco, “Dark Necessities”, hasta que después de “Otherside” tuve que ser la oveja negra del grupo y dejar a RHCP, que acabaron tocando menos rato del esperábamos para pasar a TDCC.

Y me acerqué al NME mientras empezaba a escuchar “Undercover Martyn”. Cambio de ambiente total: público mucho más joven, más apretujados y con muchas más ganas de bailar y saltar delante de una banda que sonó fenomenal. Two Door Cinema Club animaban la fiesta. Presentaron los dos nuevos singles actuales de su nuevo disco, Gameshow, pero es que hasta estas nuevas estaban a la altura de los temazos bailables a los que nos tienen acostumbrados. Después del día de trabajo y de los saltos en “Imagine Dragons”, ya no me quedaba energía para seguir moviéndome, pero la verdad es que no me arrepentí de poder escuchar el fantástico setlist que ofrecieron, acabando con el mítico “What You Know” por todo lo alto.

Domingo: se acerca el fin

Y llegó el último día. Tantos meses esperando esa semana de agosto y ya se acababa.

Aunque tenía muchas bandas por ver, utilicé ese día como día de descubrimiento del festival en sí. Casi no me había movido del escenario principal y el NME, y esa tarde nos acercamos a The Lock up/The Pit, el escenario más punk y rockero donde en ese momento tocaban Beach Slang. Se veía un público más adulto, más de negro, más heavy. Más tarde esa noche tocarían Good Charlotte.

También pasamos por el Festival Republic State, donde vimos a Gnash sin saber muy bien quién era hasta que cantó el famoso “I hate U, I love U” que ha sonado en las radios este verano. La verdad es que fue un tipo curioso, con un público más reducido pero que lo daba todo, que no se pudo quedar más ancho después de cantar su gran hit. Al ver que mucha gente se fue de esa canción, introdujo el siguiente tema “Fuck me up” con un “que se joda toda la gente que se acaba de ir”. Muy majo.

No quedaba mucho para que empezara el gran trote, y todavía pudimos escuchar un poco por encima el hip hop yankee the A$AP Rocky, y el folk de Half Moon Run. Pero llegaron: The Vaccines, Cage the Elephant, The Wombats… Uno tras otro, en una noche fantástica.

Reading Festival

The Vaccines ya los tengo muy vistos. Y cada vez me parecen musicalmente más lentos (¿dónde han quedado esas canciones rápidas de apenas 3 minutos?) y con una actitud demasiado pasota y chulilla. Pero aunque no fuera mi concierto favorito, fue la primera vez después de años yendo a conciertos y festivales que me subieron a los hombros, y se acabó convirtiendo en un concierto mágico. De pronto veía a las masas de público, veía los moshpits, ¡lo veía todo! “If you wanna” me emocionó y no pude dejar de saltar y gritar cuando terminaron con “Norgaard”, el mejor tema de su primer disco.

Al terminar nos fuimos para NME para disfrutar de Cage the Elephant. Ya los había visto una vez y sabía que se podían esperar grandes locuras por parte del cantante. Tanto Matt Schultz como el guitarrista no pararon de moverse al ritmo histérico de las canciones y casi cantaron más en la primera fila que encima del escenario como tal.  Las voces del público resonaron con “Ain’t No Rest for the Wicked” y “Come a Little Closer” y vimos a una banda agradecida con el público, quizás un poco más reducido que en la mayoría de conciertos de grupos británicos en ese mismo escenario.

Salimos de la carpa para tomar un poco el aire y nos topamos con los cientos de fuegos artificiales que tiraron Fall Out Boy, un grupo que pensaba que no encajaba tanto en el festival británico pero del que realmente se vieron muchas camisetas durante todo el día.

Y llegaron The Wombats, a un NME petadísimo, de los que tenía muchísimas ganas (por fin) de disfrutar en directo. ¡Y qué directo! Fueron mucho más cañeros de lo que imaginaba, y aún sin conocer totalmente su repertorio supieron hacernos disfrutar en masa. Ese “Let’s Dance to Joy Division” que ansiaba por escuchar me puso la piel de gallina mientras todo el público saltaba y cantaba. Vaya señora canción para terminar nuestro Reading 2016.

Descansamos del concierto con un Biffy Clyro que cantaba de fondo en el escenario principal pero al que no presté mucha atención, y dejamos para siempre el Main Arena listos para trabajar toda la noche nuestras últimas ocho horas como voluntarios.

FOTOS: Imagine Dragons Daily / Marc de Groot